Entre pasto húmedo, hojas caídas, cortezas de árbol y hasta heces animales emergen silenciosos los hongos: seres del reino Fungi que aprovechan la humedad, el sustrato fértil y la sombra para mostrar su diversidad de formas y texturas.
En zonas pastosas de Morelia, ya pueden verse desde ejemplares porosos hasta algunos translúcidos o con forma de trompeta. Esta aparición explosiva es parte del ciclo natural que traen las lluvias: un equilibrio entre la humedad constante y la luz tenue que permite al micelio dar frutos.
Sin embargo, aunque muchos hongos son comestibles, también existen variedades tóxicas o incluso mortales. Por eso, especialistas recomiendan no recolectar ni consumir sin conocimiento previo, pues la diferencia entre un hongo inofensivo y uno peligroso puede ser casi imperceptible a simple vista.
Fotos Asaid Castro/ACG






