Morelia, Michoacán | Agencia ACG.- Margarita Guadalupe Rodríguez Ochoa denunció públicamente el atropellamiento de su esposo, César Farfán Ángeles, ocurrido la mañana del 7 de enero, alrededor de las 6:20 horas, en el fraccionamiento Villa Magna, sobre la avenida Villamagna y la calle Iztlán, rumbo a la salida a Quiroga.
De acuerdo con el testimonio de la esposa, el joven de 29 años de edad se dirigía a su trabajo a bordo de su motocicleta cuando fue impactado por una combi de la Ruta Roja 1, número económico 39. Señaló que, tras el primer impacto, el conductor descendió de la unidad, observó que César se encontraba debajo del vehículo y posteriormente volvió a subir a la combi para pasarle nuevamente las llantas, para después huir del lugar.
El lesionado fue ingresado ese mismo día al IMSS de Charo, donde permanece en estado crítico. Su pronóstico es reservado, debido a múltiples lesiones: daños severos en el tórax y costillas, colapso pulmonar, afectaciones en los riñones y una grave infección pulmonar. Actualmente se encuentra en coma, conectado a ventilación mecánica, y recientemente se le practicó una traqueotomía.
Rodríguez Ochoa explicó que su esposo requiere una cirugía especializada de tórax y costillas, la cual no puede realizarse en el IMSS por falta de recursos, por lo que tendría que efectuarse de manera externa. El costo estimado oscila entre 300 mil y 350 mil pesos, debido a la colocación de placas de titanio para la reconstrucción de las costillas, monto que la familia no puede solventar.
A nueve días de los hechos, la denunciante aseguró que no ha habido ningún acercamiento por parte de los responsables de la unidad ni de los representantes de la Ruta Roja, a pesar de que argumentan contar con seguros para este tipo de incidentes. “Nadie se ha presentado conmigo, nadie se ha hecho responsable”, afirmó.
Asimismo, informó que el 8 de enero se interpuso una denuncia ante la Fiscalía, bajo el folio 1121, con el licenciado Carlos Beltrán. Posteriormente, el caso fue canalizado a atención inmediata de alto impacto, al considerarse tentativa de homicidio. No obstante, denunció falta de seguimiento, ya que no ha recibido información clara sobre el avance de la investigación ni apoyo para la obtención de videos de las cámaras del C5, a pesar de la existencia de al menos ocho testigos que señalaron que el conductor presuntamente iba usando el teléfono celular.
La esposa del lesionado recalcó que César Farfán Ángeles era el único sustento de su familia, integrada por tres menores, y pidió a las autoridades que actúen conforme a la ley. “Salió a trabajar como todos los días, a buscar el pan de cada día, y hoy está postrado en una cama de hospital. Lo único que pido es que se hagan responsables”, expresó.
Finalmente, hizo un llamado a la Fiscalía General del Estado y a los transportistas involucrados para que atiendan el caso con seriedad y se garantice la atención médica necesaria para salvar la vida de su esposo.






