Morelia/Héctor Tapia
A Morelia le falta un festival de Blues, dice Juan Carlos Cortes, músico y compositor moreliano que lleva incursionando en este género desde hace ya varios años.
Los músicos y personas que vienen de otros lados preguntan, dice. Hay eventos de cine, de jazz, de teatro, de danza, de muchas otras expresiones culturales y artísticas, pero no hay de blues, resalta.
Juan Carlos Cortes ha sido invitado a los principales festivales de blues que se realizan en distintos foros del país, incluso fue invitado a participar en Canadá exponiendo su trabajo musical.
Casi siempre con un pequeño sombrero, cuenta que él creció como muchos niños morelianos, entre eventos de poesía, bailables, en su escuela, y los eventos de distintas expresiones que observaba.
Con varias producciones discográficas con sus propias composiciones, dice que de niño comenzó tocando la guitarra de madera que llegó a su casa y que estaba arrumbada. Y que aunque por un tiempo la dejó, cuando comenzó a estudiar música en el Conservatorio de Las Rosas fue que se vio haciendo música como una forma de vida.
“Llegaron las sentencias de ‘te vas a morir de hambre’”, dice previo a entrar a escena en un pequeño bar donde tiene agendada una casi íntima presentación.
De joven admiró al grupo Bola Suriana, que está por cumplir 25 años de trayectoria, y fue cuando determinó entrar al Conservatorio de Las Rosas, donde ya estudiando música se vio influido por el género que tuvo su auge en Estados Unidos.
Para él el gran reto para los bluceros es encontrar lugares donde tocar, “a dónde lo vamos a llevar”, dice, más que como reclamo como eso, como un reto que les ha llevado a diversificar los lugares donde presentar la propuesta musical que tienen con su banda.
Se ha tocado en lugares como el museo del estado, o en los teatros, señala.
“Sí hay lugares, el reto es inventarlos”, insiste.
Como banda tienen su propio material, y aunque el género es eminentemente extranjero, lo que han buscado es irse apropiando de la música y transmitiendo algo propio, cantado en español.
Lo que hacen, dice, es experimentar con el género y proponer una perspectiva.
“La cuestión es cómo adaptar la música a México, cómo lo podemos asimilar, es un género extranjero, componen en español”, aunque también cantan en inglés,
Juan Carlos Cortés actualmente se presenta de vez en cuando en los bares de Morelia, llevando el blues a sitios un poco más íntimos; también, en lo que se refiere a Michoacán, se ha presentado en lugares como Apatzingán, Uruapan o Lázaro Cárdenas, donde a pesar de no ser tan demandado el género han sido bien recibidos, señala mientras se prepara para la presentación preparada para la noche.







