“¡Esos son los héroes…!”

Foto: Enrique Castro

Morelia/Constanza Orozco

Es sábado 30 de septiembre y hoy  se celebra el natalicio 252 del General José María Morelos y Pavón, en su ciudad natal ; Morelia, cuna del caudillo, en homenaje  se llevó a cabo el desfile tradicional.

Desde el transporte público se apreciaba el compromiso de los padres al inculcar el gusto por las tradiciones nacionales y del mismo modo, la emoción de los niños por asistir al desfile.

Desde el monumento a Lázaro Cárdenas se veían alineadas las sombrillas de muchos colores y bajo ellas hombres y mujeres, niños y adultos mayores, sentados, ya acomodados, en sillas y banquillos que habían traído desde sus casas. Era muy común ver a los niños jugando y corriendo, y sus madres gritando, pidiendo tranquilidad.

Parejas de novios y esposos compartiendo un helado por el calor y en general, todos con un notorio sentimiento de orgullo nacional.

Algunas mujeres usaban blusas tradicionales bordadas, los hombres con bigote falso a la usanza  revolucionaria, y los niños usaban un paliacate en la cabeza acorde a la festividad de hoy. Y todos con una bandera, trompeta o maquillaje con los colores verde, blanco y rojo.

Inició el desfile y todos los presentes, al mismo tiempo comenzaron a aplaudir de manera única a los elementos de la marina y la milicia. Cómo agradeciéndoles con la mirada, los llamaban, los saludaban y todos mostraban orgullo, debido a la notoria sensibilidad por los hechos recientes en la ciudad de México y los estados de Puebla y Morelos.

Algunas personas no podían evitar el sentimiento y veían correr las lágrimas. «Esos son los héroes» le decía una madre a su hija. La gente daba gracias a los elementos que fungen labor como topos y rescatistas, aquellos que siguen ayudando a todos las víctimas por el temblor. Adornando su presencia se leía ‘Fuerza México’ en los camiones y  patrullas.

El ayuntamiento avanzaba, los sindicatos avanzaban, los policías avanzaban, los soldados avanzaban, la escuelas avanzaban y sin cesar sonaban los aplausos, los gritos, las trompetas. Al pasar Alfonso Martínez, presidente municipal de la ciudad, algunos y algunas le agradecían por su desempeño. Y otros no.

Deslumbraban las luces de las patrullas y apantallaban las armas de los soldados. Y estos abandonaban su seriedad para responder a los saludos de los más pequeños.

La porra de la universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y su banda de guerra, despertó el ánimo y provocó euforia ante Los asistentes Nicolaitas.

Uno tras otro, sonaba el paso marcado por silbatos delante de todos los contingentes de escuelas secundarias, preparatorias y universidades del estado. Y ante la concurrencia y la casi imposible apreciación del desfile algunos tuvieron que subirse a las rejas de los templos y otros a las azoteas de las casas.

Los jinetes y charros, la cruz roja. Todos los que participaron en este evento fueron acompañados por las marchas que interpretó la banda de música XXI región militar.

Terminó el desfile más largo del año, el más Moreliano.