Cherán/Héctor Tenorio
Cuatro policías comunitarias llevaron extendida la bandera de la nación Purhépecha, son las que encabezaron el desfile conmemorativo de los seis años del levantamiento civil contra los talamontes que asolaban el municipio de Cherán.
Atrás de ellas iba la banda de guerra, compuesta por 12 tambores y ocho trompetas, todos bajo la batuta del director de la banda.
La gente salió de sus casas y comercios. Un vecino comentó que no es un día de fiesta, sino de luto por los caídos.
Entre los primeros contingentes iba marchando Graciela Andrade, integrante del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
El desfile llegó al atrio del Calvario, donde aquella madrugada del 15 de abril del 2011 se tocaron las campanas para que la población se organizará.
Las guardias comunitarias son las que recibieron más aplausos, uno de sus integrantes, que prefirió guardar el anonimato, aseguró que en los bosques del municipio se acabó la tala clandestina.
Un poco atrás venían los niños de las primarias, vienen disfrazados de toreros e hicieron sus pases a otro pequeño vestido de toro.
También hay niños que bailan las danzas de los viejitos, mientras que las niñas hicieron una demostración saltando la cuerda.
Los jóvenes llevaron pancartas en defensa de la Madre Tierra. Otra manta denunciaba la desaparición de Rafael García Ávila y Amado Gerónimo, a quienes mataron hace seis años.
Cherán está de fiesta. El confeti voló y la harina era aventada por los niños. La prensa extranjera se hizo presente, no perdieron detalles.
También marcharon los integrantes del Consejo Mayor, con ellos iba el abogado Orlando Aragón, quién comentó sobre la necesidad de reformar la ley orgánica y la Constitución para que queden bien establecido los Ayuntamientos Indígenas.
Me detengo para platicar. La señora Rebeca Urueta me contó que la delincuencia ha bajado en el lugar: «Antes había levantados y asesinaban. Ahora solo hay robo a casa habitación, los delincuentes son de la misma comunidad».
Los contingentes llegaron a la plaza, donde fueron recibidos por la población con aplausos. Los niños disfrazados de la guardia comunitaria hicieron una demostración de cómo proteger a la comunidad.
Después de que llegaron los contingentes, la policía comunitaria hizo una demostración y bajaron del campanario con una cuerda y luego en la plaza hicieron rapel. La fiesta se extenderá hasta mañana.










