El riesgo latente de la pirotecnia exhibida sin control

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Por Asaid Castro/ACG

Morelia, Michoacán.- A pocos días de Navidad, la venta de pirotecnia vuelve a hacerse visible, y cotidiana, en el Mercado Independencia. Durante un recorrido realizado por este medio, se constató la presencia de al diez puestos que ofrecen «cuetes» a plena vista, desde la zona de Capuchinas hasta sobre la avenida Lázaro Cárdenas, entre pasillos y áreas donde fueron reubicados comerciantes.

Aunque la comercialización de pirotecnia no está permitida, encontrarla resulta sencillo. Los artefactos se exhiben sin mayor resguardo, entre cajas abiertas y mostradores improvisados, en zonas de alto flujo peatonal y vehicular, donde conviven compradores, comerciantes y visitantes.

Un comerciante de la calle Andrés del Río, quien pidió el anonimato, advirtió que la presencia de estos puestos representa un riesgo latente para todos. “Es peligroso para quienes estamos aquí y para la gente que pasa. Si llegara a pasar algo, nos afecta a todos”, señaló.

El mismo comerciante aseguró que, aunque son visibles los rondines de Policía Morelia de la Policía Turística, no existen acciones para retirar la venta. “Dicen que cuando vienen los inspectores se quitan, pero es imposible que se muevan tan rápido. Más bien es omisión”, afirmó.

Durante el recorrido también se pudo constatar la dificultad para realizar registros fotográficos, pues incluso los propios vendedores advierten a la clientela cuando alguien intenta documentar la venta. En voz alta, entre ellos, se escucha la frase: “ya saben que aquí no se sacan fotos, porque si no va a haber madrina”, una advertencia indirecta que inhibe cualquier intento de evidencia visual.

La preocupación se incrementa tras la reciente explosión de un puesto de pirotecnia en el mercado de la colonia Eduardo Ruiz, un hecho que generó alarma entre comerciantes y visitantes, pese a que la compra de pirotecnia sigue siendo frecuente en estas fechas.

En los puestos se ofrece desde pirotecnia de bajo costo, con precios que van de los cinco y 20 pesos por pieza, hasta las llamadas “caras”, que van desde los 80 pesos, artefactos que presumen mayor potencia, todos exhibidos al público sin medidas visibles de seguridad.