El orgullo de ser nicolaita

Imagen: ACG

Héctor Tenorio/Morelia

El sol cae de manera suave en el Colegio Nicolaita, en sus pasillos los muchachos platican despreocupados. En el Aula Magna se hacen las pruebas de sonido y revisan los detalles para el evento de reconocimiento a los alumnos ganadores de la XXVI Olimpiada Nacional de Biología celebrada el mes pasado en Campeche.

Las autoridades universitarias llegan puntuales, cada uno toma su lugar en el presidium, el auditorio casi está lleno; el público lo componen maestros y padres de familia. Todos se sienten orgullosos de haber colaborado en los buenos resultados obtenidos: tres de oro y dos de plata. El nombre de Michoacán ha quedado en alto.

 El maestro Aldo Ulises Olmedo castillos, Regente del Colegio Nacional de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) toma la palabra: “El esfuerzo de los jóvenes va acompañado del esfuerzo de los maestros y padres, sólo así pueden explicar los buenos resultados”.  El auditorio se llena de aplausos.

Las sonrisas afloran, el funcionario continúa y asegura a los cinco premiados, a Arturo García Cerillo, Daniel Calderón y Jonathan Rivera Zarco, José Isaías Álvarez Salto y Andrea Lizbeth, que “todos los que han sido premiados se les han abierto las puestas, muchos de ellos han continuado estudiado en la UNAM, aprovechen esta oportunidad”.

Homero Galarza Horrostieta, delegado estatal de la olimpiada y quien tiene esa responsabilidad desde 1999 comparte sus planes, “comenzaremos en junio nuestra preselección para tener más tiempo de preparar mejor a los muchachos.” Califica a Michoacán como una potencia en este tipo de competencias.

Al unísono, los presentes reconocen al estudiante Arturo García Cerillo como el gran ganador del Olimpiada, al lograr la mejor calificación. Le dicen que es el orgullo de Colegio Nicolaita.

 Sin embargo, al momento de hablar se le nota nervioso y en un gesto de humildad, aceptó que cualquiera de los demás ganadores podría decir un mejor discurso. Más aplausos, todo se perdona, tartamudeos o muletillas.

 El acto llega a su clímax cuando al final se toman las fotos con los ganadores, todos quieren estar junto a ellos. Una lluvia de flashes los baña, es su momento, salen los cinco muchachos a tomarse fotos con sus amigos y padres al jardín de Colegio Nicolaita.

Al quien no le va tan bien es a Salvador García Espinosa, secretario General de UMSNH quien es abordado por la prensa, quien lo cuestiona sobre los problemas de la universidad y de los recortes que han tenido que hacer por la falta de recursos.