¿Qué es lo que quiere el magisterio michoacano? Enarbolan una bandera y cuando se las quitan sacan otra.
Así, casi todos los días. Se trate de salarios, de bonos, de jubilaciones, de plazas de normalistas, de destitución de funcionarios. De lo que sea.
El caso es que sus movilizaciones de protesta ya son una constante en nuestro Michoacán.
El magisterio es un monstruo de mil cabezas que fue creado por todos los gobiernos en turno, que lo han alimentado con todo tipo de prebendas.
Nadie duda de que sean verdaderas sus demandas. Fueron regaladas por todos los gobernantes en turno y sin duda deben estar firmadas en alguna minuta. Pero que sean verdaderas no significa que sean válidas.
Hoy, ese monstruo necesita mucho alimento, toneladas de alimento.
Y todo gobierno que llega, dice que va a cesar de alimentarlo. Pero no lo cumple. Lo sigue alimentando día a día.
¿Quién podrá derrotarlo?
La pelota está ahora en la cancha de Alfredo Ramírez Bedolla.
¿Podrá?
El tiempo, no él, es el que lo dirá.





