Santa Fe de la Laguna/Héctor Tapia
En un momento de emergencia como por el que pasa Michoacán, derivado de la violencia e inseguridad que se exacerbó en los últimos años, es más necesario retomar el ideario de Vasco de Quiroga, quien fuera el primer obispo de Michoacán, en el siglo XVI.
Juan Carlos Cortés Máximo, Doctor en historia del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), luego de haber concluido el quinto encuentro de historia y tradición cultural purépecha, refiere la relevancia y vigencia del ideario del “Tata” Vasco, como le conocían los purépechas.
Mientras los colaboradores van recogiendo los materiales y herramientas que se utilizaron para el encuentro, el Doctor en Historia cuenta que se lleva ya cinco años con este encuentro que pretende acercar a la población en general las investigaciones que se han hecho no sólo alrededor de la figura de Don Vasco, sino de la cultura purépecha en general, encuentro que realizan en el marco de la conmemoración de su aniversario luctuoso que es el 14 de marzo.
Afuera, los organizadores acomodan la gran mesa donde se ofrecerá de comer a los participantes del encuentro; ofrecerán churipo y corundas, comida típica de la cultura purépecha.
Cortés Máximo señala que son muchos legados los que deja Vasco de Quiroga a los pueblos purépecha en general, pero particularmente en Santa Fe.
Destaca que uno de estos legados es el carácter comunitario de la tierra en los pueblos, la cual se trabaja en beneficio de la comunidad.
Dice que la base organizativa en comunidades como Santa Fe tiene sus raíces en los idearios de Vasco de Quiroga.
Otro legado es el sentido comunitario en la convivencia en los pueblos purépecha, “porque Vasco de Quiroga, en el siglo XVI, proyectó qué convendría instaurar un modelo de sociedad basado en vivir en comunidad, basado en la comunalidad”, refiere.
“En la época que le tocó vivir se estaba transitando a un capitalismo exacerbado y se percató que había individualidades”, agrega el historiador.
En este sentido, dice, lo que enfrentó en el siglo XVI “nada diferente a lo que estamos viviendo, de ahí la importancia del pensamiento de Vasco de Quiroga, de crear modelos de organización social basados en el compartir entre todos”.
En entrevista explica que ante el contexto de emergencia que vive Michoacán, donde “grupos armados que tienen como propósito desestabilizar a las comunidades y que buscan intereses y fines particulares, si conviene volver a este principio comunal”, que instauró el primer obispo del estado.
Lo que le gusta mencionar al historiador es el caso de Cherán, ya que, explica, ese municipio “que estaba fundado en el principio comunal, que comenzaron a transitar bajo la lógica del capitalismo, donde influyeron los partidos políticos, con intereses individualistas”, con el paso del tiempo, y en ese contexto de capitalismo, “fue propicio para que pudieran infiltrarse grupos delictivos y afectar de manera cruel” a ese pueblo.
“En ese municipio lo que fue que pasó es que recordaron lo importante de la organización comunal”, refiere tras recordar que en Cherán retornaron a la autodeterminación organizativa a través de los usos y costumbres.
Concluye diciendo que el pensamiento de vasco de Quiroga sigue vigente en Santa Fe, “el legado está fuerte y vivo. Tenemos que reconocer la labor de Vasco”.






