El chisguete

Imagen: Especial

 

Fue una pequeña fogata, frente a la sede del árbitro electoral local. No, no se expandió más de lo que pretendían los normalistas, cuyo mensaje de rechazo a las elecciones no alcanzó más allá de su vandálica acción que fue acompañada con el pintarrajeo de paredes, por cierto, con pésima ortografía de los futuros maestros.