Texto Félix Madrigal/ACG
Morelia, Michoacán.– A pesar del entusiasmo por el próximo concierto de Carín León, los asistentes que acudieron este lunes al canje de boletos enfrentaron algo más que una larga espera: tuvieron que sortear baches anegados y zonas encharcadas, producto de las condiciones precarias del entorno y las obras en curso del teleférico.
Desde las primeras horas, la fila para entregar productos y recibir boletos se extendió considerablemente. Sin embargo, lo que más incomodó a muchos fueron los enormes charcos que dificultaron el paso peatonal. Y es que, aunque los baches en la zona ya tenían bastante tiempo sin ser atendidos, las aguas residuales que actualmente se vierten desde la construcción del teleférico están agravando el problema.
La falta de drenaje, la acumulación de agua y la estrechez en las banquetas, complican aún más la circulación tanto de los peatones como de los vehículos. Algunas personas incluso optaron por caminar entre escombros o bordear zonas fangosas para evitar el lodazal.






