Crónica. Y, los periodistas salieron a las calles…

ACG

Crónica.

 Morelia/Julieta Coria

A un día del Aniversario de Morelia, considerada, la ciudad de las canteras rosas, la ciudad o por lo menos en el centro histórico amaneció, con un ligero aire frio, el sol aún no se asoma del todo y lucen algunas calles solas, como para apreciar su belleza, por unos instantes…

A lo lejos, en el jardín de Villaongín, un reducido grupo de periodistas se ha congregado para alistar una marcha convocada dos días atrás para alzar la voz y exigir el alto a los asesinatos de periodistas en el país. Fotógrafos, camarógrafos, reporteros, columnistas visten de negro y traen consigo una que otra  pancarta con las consignas, que usarán para manifestarse.

Ahí, en el jardín, se tendía sobre el césped verde, recién podado, una enorme lona que decía “Quien mata a un periodista atenta contra la sociedad” y otras cartulinas con motivo de la protesta. Periodistas alrededor, esperan  el inicio de la manifestación, con una amena charla entre colegas.

La cita programada desde las 8:30 para salir a las 9:00 am, ha provocado cada vez más la llegada de más y más comunicadores, «somos más que el años pasado» alguien dice entre la multitud.

A las 8:50 am,  los periodistas se preguntaban, ¿a quién entrevistar? entre ellos mismos, empiezan las entrevistas, la primera Patricia Montreal, quien participa muy activa y con un carismático humor; “¿Te puedo hacer una entrevista?” iniciaba la comunicadora Vianey Cervantes, del portal Acueducto, entrevista que en un minuto se convirtió en un tumultuoso grupo de comunicadores que acaparo el espacio de la Periodista, quién sorprendida y acorralada dijo “!no pues si se ven impresionantes”, lo que causó las risa de aquéllos que la rodeaban pero atentos a las palabras de aquella mujer, de lentes, pelo recogido vestida de azul, que con una trayectoria de 21 años en el periodismo, hoy alza la voz.

Acto seguido las entrevistas no se hicieron esperar, y de pronto todos, con cámaras y grabadoras en mano, empezaban a grabar con sólo cuestión de voltear a un lado, periodistas por doquier…

Pasaban las nueve de la mañana, cuando empezaron a gritar ¡vámonos, vámonos! Se inició la marcha con destino a la plaza Melchor Ocampo. Son ya más de cien comunicadores, que un poco temerosos, y un poco en desorden empiezan a acomodarse, la mayoría, vestidos de negro, por el luto en el gremio de los últimos asesinatos de colegas, y el que más resuena es el del sinaloense Javier Valdéz, de #RíoDoce, sin olvidar que Michoacán también tiene su cuota de muertos y desaparecidos…

Hay un ambiente de incertidumbre, al caminar, a paso lento, no es fácil marchar, pienso, no es fácil ser el periodista y ser la nota al mismo tiempo, pero más difícil, ser periodista en un “País de muertos” como apenas hace unos días lo decía la Periodista Carmen Aristegui, en su visita a Michoacán.

Avanza la marcha, al frente la enorme lona, detrás cientos algunos levantando en mano cartulinas, y coreando los primeros gritos de protestas, no hay coordinación, pero poco a poco, hay un cierto grado de integración, pero siempre con una seriedad, en casi todos los rostros, pero el grito es cada vez más sonoro ¡No más silencio! ¡Seguridad y derechos laborales! ¡Ni uno más! Hacía eco, ante los ojos de los curiosos, que en vehículo y de apir, observaban pasar.

No hay cantos, periodísticos, no hay porras, o un grito de protesta que se identifique.

La marcha pasó por el Congreso, ahí se incrementaron las misma protestas, que pasos atrás, apenas resonaban con algo de timidez, ya no, ya son más, los que alzan la voz, con micrófono en mano y una bocina portátil, que rodó por todo el camino. Escaso minutos frente al congreso, permanecía la marcha, gritando frente a la ‘casa del pueblo’, que es más de los diputados.

A las 9:30 la marcha llega a su fin y los periodistas se congregan en la plaza Melchor Ocampo, algunos reporteros toman la palabra, la primera otra vez Patricia Monreal recuerda la muerte de siete reporteros en el presente año, 109 desde el año 2000. “Tan solo en el sexenio de Peña Nieto van 31”, dice ante los colegas y lee un discurso preparado:

“El periodista no debe ser protagonista de la noticia, esa es una de las primeras reglas que se aprende cuando al tomar pluma, libreta, cámara o micrófono uno se sumerge en las aguas de esta entrañable profesión.

Qué penoso resulta pues estar hoy aquí, contraviniendo tal precepto que entraña la nobleza de esta labor en la que, quienes la ejercemos somos conducto para que la mirada y la voz de los otros encuentre eco en todos.

Resulta penoso por las causas que nos orillan: el asesinato de siete compañeros en diferentes estados de la república durante 2017, y la posibilidad de que la lista se incremente por la gravedad de las lesiones Sonia Córdova, subdirectora del semanario El Costeño de Jalisco, quien el pasado lunes 15 fue víctima de un atentado a balazos por el que murió su hijo Jonathan Rodríguez quien era reportero en dicha publicación”.

Eran apenas las primeras palabras de un perfecto discurso, ofrecido ante un grupo de colegas, que permanecía, atentos a cada una de las palabras, lanzadas al aire, quién recordó algunos de los periodistas cuyas muertes o desapariciones no se han clarificado: Jaime Arturo de La Piedad, Juan Pablo Solís de Zitácuaro y Miguel Ángel Villagómez, entre otros.

A las 10 am la manifestación llega a su fin. Los saludos y abrazos se generalizan. La mayoría se conoce pero no se ven todos los días. En el periodismo el tiempo es factor determinante, así que el encuentro es breve porque “hay que seguir reportiando”.