Crónica | Recordando a don José María Morelos y Pavón

(Foto: cortesía)

Morelia, Mich. | Montserrat Herrera/Acueducto Online.- Desde muy temprano, las autoridades municipales se encontraban a la espera de las dos figuras importantes de Morelia que marcharían en el recorrido del Bando Solemne, el presidente municipal, Alfonso Martínez Alcázar y al gobernador del Estado de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla.

Después de su llegada, todos tomaron sus lugares y comenzaron a caminar, partiendo desde Palacio Municipal hacia el Museo Casa Natal de Morelos.

Junto a la orquesta sinfónica y la banda de guerra del Ejército Militar, los dirigentes marcharon al son de los tambores, hasta que llegaron a la casa que vio nacer a José María Morelos y Pavón.

Ahí, entregaron coronas de flores con la banda de guerra de la Universidad Montrer y guardaron un minuto de silencio en honor al 257 aniversario del natalicio del michoacano héroe de la independencia.

Luego, se dirigieron hacia Casa Sitio Morelos, lugar que vio crecer a Don José María Morelos y Pavón, para entregar un arreglo más y hacer guardia de honor.

Con prisas, todos se dirigieron hacia Plaza Morelos para poder realizar el izamiento de las tres banderas importantes para el municipio: la bandera de México, la bandera de Michoacán y la bandera de Morelia.

Al son de la banda de guerra, las banderas llegaron al punto más alto del asta y ondeaban con el viento.

La ceremonia dio inicio con el senador, Santiago Creel Miranda, quien habló acerca de la vida del héroe de la independencia por el cual, la capital michoacana, lleva su nombre.

Al dirigirse a su estatua, y junto a más coronas de flores, explotaron bombas de confeti, lo que dio luz verde al Desfile Cívico Militar.

Decenas de escuelas secundarias, preparatorias y universidades marcharon al son de sus propias bandas de guerra.

Bajo los fuertes rayos del sol, cientos de espectadores rodearon el perímetro de la avenida principal del Centro Histórico, algunos suertudos estuvieron sentados en sillas que habían sido puestas una noche antes.

Distintos vehículos policiales, de bomberos, perros policías y, de vez en cuando, aviones de combate, fueron los principales atractivos del desfile, sin olvidar a los caballos que bailaban para el público.

Fue así como terminó el desfile que, en cuanto abrió sus bardas, desembocó al montón de gente sobre la Avenida Madero.