Morelia, Mich. | Acueducto Noticias / Jaqueline Espinoza.- La tarde soleada, con pañuelos verdes ondeando en todas direcciones, era señal de que algo grande estaba por ocurrir. Una vez más, mujeres organizadas exigieron el derecho a decidir sobre sus cuerpos.
El día estaba más que definido: este 28 de septiembre, en el marco del Día Global para realizar acciones en favor de la despenalización del aborto, se tiñó de una marea verde.


Alrededor de las 5 PM, cientos de mujeres comenzaron a reunirse en la Calzada Fray Antonio de San Miguel, una vía que muchos morelianos transitan a diario y que transmite tranquilidad. Sin embargo, esta vez fue el punto de partida para la lucha que se avecinaba.
Pancartas en manos de mujeres de todas las edades predominaban; entre consignas y pinturas, ellas estaban listas para este día tan significativo.
Tras unos minutos y con toda la disposición, comenzaron a formar grupos y crear una larga y extensa marea que avanzaría por la Avenida Madero.
Con megáfono en mano y mucha euforia, las mujeres que lideraban el recorrido dieron la señal para empezar a caminar, y desde ese momento, todo se llenó de un ambiente de efusividad.



Bajo los rayos del sol, ninguna desistía, ninguna renegaba; todas gritaban y avanzaban con mirada decidida y el puño en alto. Nada las detuvo.
En los costados de la manifestación, el llamado «bloque negro» también avanzaba, realizando actos de iconoclasia a su paso, mientras la gente que observaba desde afuera registraba la escena.
Había quienes grababan, quienes juzgaban y quienes desde los balcones expresaban su apoyo. La lucha de las mujeres unía a grupos con un mismo objetivo: no ser criminalizadas por decidir sobre sus cuerpos.



La caminata fue rápida y contundente; en cuestión de minutos, las manifestantes llegaron al Congreso del Estado, donde estalló la furia de las encapuchadas. Hartas de la omisión por parte de quienes legislan sobre este tema, arremetieron contra cristales y paredes de la dependencia.
Finalmente, llegó el momento de satisfacción, cuando todas cantaron juntas las melodías cuyas letras relataban y visibilizaban la falta de atención, la violencia hacia la mujer y la lucha que, en pleno 2023, sigue vigente, así como la unión de todas.
Mientras la luna se alzaba y las mujeres se abrazaban y dispersaban, concluyó este día en el que no faltaron acciones y actividades de lucha, solo la respuesta de quienes tienen una deuda con las michoacanas.






