Morelia, Mich. | ACG/Alfredo Soria.- Tallados en madera, marfil o en pasta de caña de maíz, los Cristos que habitan el Museo de Arte Colonial no solo son piezas de devoción, sino verdaderas joyas artísticas que sorprenden por su rareza y su carga histórica.
Durante la Semana Santa, este recinto moreliano se convierte en uno de los más visitados por morelianos y turistas nacionales e internacionales con una colección de 120 obras, de las cuales cerca de 60 están en exhibiciónEntre sus tesoros más preciados se encuentran esculturas realizadas en pasta de caña de maíz, técnica purépecha que puede apreciarse en la Sala 1.
La pieza más antigua data del siglo XVI y entre las más llamativas hay Cristos de cuatro clavos, inusuales por tener los pies separados en vez de cruzados, así como Cristos con peluca, articulados sin cruz y uno más de marfil del siglo XVIII, proveniente de Filipinas.
El Cristo de mayor tamaño es una imponente figura negra del siglo XVIII, tallada en madera de mezquite. El más pequeño, en contraste, fue hecho en madera en 1820. También destacan los llamados Cristos de horqueta u horquilla, esculpidos en una o dos piezas de madera.
Como parte de su exposición temporal de temporada, el museo presenta en el patio el tradicional Altar de Dolores, que solo permanece durante dos semanas, como parte de las celebraciones de Semana Santa.
Fotos: Alfredo Soria/ACG.






