|.- En los últimos días con mayor énfasis y con una total presunción los Gobiernos de México y de Michoacán, por separado, señalan de manera constante que los recursos públicos se entregan a sus destinatarios sin intermediarios, lo cual eso no es de todo cierto.
2.- Y ahí, al menos en Michoacán, está el ejemplo del llamado magisterio democrático, hoy dividido, que se opone que desde los salarios hasta las prestaciones, incluidos los bonos, se realicen de manera directa, sino que las dirigencias actúan impunemente de intermediarios.
3.- Lo anterior, claro, permitido por las autoridades correspondientes, en donde el intermediario se queda con una comisión que hasta el momento no ha transparentado públicamente, ni el monto ni a qué va destinada, vaya, ni siquiera a los propios maestros. Por eso, hay dejos de demagogia cuando se habla que los recursos públicos se encauzan sin intermediarios.





