Acueductoonline | Samuel Ponce.- “Por un tema de congruencia, de afinidad con Alfredo, y con Raúl, de honestidad, de integridad, de trabajo, porque no tienen cola que les pisen, que son ciudadanos que pueden caminar por la calle sin que les estén recriminando, es el motivo principal de la decisión”: Claudio Méndez.
De esa manera, el hoy ex secretario de Cultura del estado argumenta en parte el por qué dimite al cargo público del Gobierno de Michoacán, presidido por Silvano Aureoles Conejo, y se suma en particular al proyecto gubernamental que impulsa el candidato a gobernador de la coalición MORENA-PT, Alfredo Ramírez Bedolla.
Esa dimisión prácticamente la hace al cuarto para las 12 de la jornada electoral, a efectuarse el venidero 6 de junio, con claras características de un increíble oportunismo político, de un no tan inesperado chapulineo, y un cinismo no pocas veces visto, pero, bueno, toda determinación tiene sus fortalezas y sus debilidades.
Si realmente, como lo dice al abordar el porqué de su renuncia, fuera “un tema de congruencia, de afinidad con Alfredo (Ramírez Bedolla) y con Raúl (Morón Orozco)”, debió separarse de la titularidad del cargo gubernamental desde el día en que el segundo fue designado, como haya sido, candidato a gobernador.
Si también su afinidad con los dos perfiles, figuras, morenistas, tiene que ver con elementos, como él los apunta, de honestidad, de integridad y de trabajo, “porque (ellos) no tienen cola que les pisen, hay que echar un vistazo a los escritos de la renuncia de algunos de quienes fueron sus más cercanos colaboradores.
En sí, su incorporación al proyecto más morenista que petista solo tiene un inmediato y fugaz peso mediático de que fue secretario del gobernador Silvano Aureoles Conejo, no más, porque el por igual ex titular del área de migrante en el estado no tiene más estructura política que él mismo, aunque seguramente ni siquiera lo sabe.





