Caso Jessica, «un juicio doloroso»

(Foto: Montserrat Herrera)

Morelia, Mich. | Montserrat Herrera/Acueducto Online.- La bandera de México ondeaba triste sobre el asta, debajo de ella, las letras que evidenciaban la injusticia de un estado que, cuentan, no ve por las mujeres. «Michoacán Feminicida», se leía.

Los familiares y amigos de Jessica Villaseñor se vistieron de negro por su luto, el cual ha durado dos años, sin respuesta de alguna resolución.

Su hermano, Cristo Villaseñor, tomó firme el micrófono y no titubeó en ningún momento al hablar, explicando cada uno de los pasos que ha trazado el caso de su hermana.

Su madre, quien estaba al lado de él, veía fijamente la imagen de su hija en la manta, una foto que ha recorrido las redes sociales y que, ahora, se encontraba acostada en plena Plaza Melchor Ocampo del Centro Histórico de Morelia.

«Alzar la voz y manifestarnos con digna rabia puede ser un acto que beneficie al presunto culpable, porque argumenta que tendría miedo de salir y que lo linche… y es que sí lo queremos linchar, queremos que él viva en silencio, con miedo, que el que viva con miedo sea él, los feminicidas, que sean ellos los que tengan que rogar por ayuda, que sean ellos los que tengan que sufrir cada uno de los días que han pasado sin justicia y que sea él, no nosotros…», dijo, mientras leía el discurso que, previamente, había preparado para el público.

Al terminar, apagó el micrófono y un silencio sepulcral se apoderó del Centro Histórico, un minuto de silencio que, explicaba Cristo, significaban todas voces silenciadas por la violencia machista que se vive en el Estado.

La familia y amigos de Jessica portaban carteles de los artículos de la constitución que, se supone, defienden sus derechos, pero que aseguran que no se han cumplido.

“Quisimos hacer esto así para ver si, de verdad, ellos creen que esta es la manera, porque saben cómo ellos nos han juzgado…”, intentó decir la madre de Jessica, pero la garganta se le hizo nudo y no pudo hablar más.

Sus ojos llorosos bajaron la mirada para no ser captada por las cámaras y decidió salirse del círculo en el que la prensa la rodeaba para poder, al fin, liberar el dolor que no ha cesado en estos años.

Por su parte, Cristo, puso toda su fuerza para seguir hablando del tema: “han sido dos años en los que hemos sido ignorados y silenciados por todas las autoridades, hemos sido víctimas en todo momento”.

“Son más de 160 pruebas las que tenemos, solamente se van a presentar 100 pruebas (en el juicio oral), ha sido un proceso bastante doloroso… en el sentido de la rabia. Mi mamá se ha tenido que enfrentar a un sistema en donde se han burlado, los papás de Diego, enfrente de la cara de mi mamá… y mi mamá es la única que tiene la obligación de guardar silencio”.

La familia, como acto de rebeldía, reprodujo “Canción sin miedo”, música que atrajo a algunos hacia la pancarta de Jessica y a su foto en las alas que se encontraban al lado de Catedral…