Morelia/Redacción
A tres meses de haber cesado el pago de becas y condonaciones a los habitantes de la Casa de Estudiantes “Lenin”, perteneciente a la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), estudiantes realizaron una rueda de prensa donde denunciaron la retención de dichos pagos desde el pasado mes de abril, cuando, tras la expulsión de 7 habitantes por el incumplimiento de las normas internas de la Casa, argumentando que “no se realizó el trámite correctamente”.
Desde entonces, han abandonado la casa cerca de 30 estudiantes por “desánimo y desesperación”, permaneciendo únicamente 26 de los entre 100 y 150 espacios que existen. Además, denuncian que, por la falta de condonaciones, no fue posible realizar la convocatoria de nuevo ingreso.
Al respecto, quienes dieron la voz en nombre de los 26 estudiantes que permanecen en la Casa, afirmaron haber pedido un amparo legal contra la UM por el impago, ante lo cual, las autoridades solicitaron a la UM la entrega de comprobantes de los pagos, pues niegan los atrasos; la respuesta ha sido entregar el pago de los adeudos, fechados con el día en que el pago se debió realizar y con ciertas concesiones que la institución exige a la Casa Lenin.
Entre las condicionantes que exige la UM para realizar el pago, se encuentra la aceptación por parte de los alumnos de recibir becas individuales y no comunales, como se ha realizado siempre; además, delegar la selección de los moradores a las autoridades y no a consideración de la Asamblea que rige dicha Casa, vigilancia constante por parte de las autoridades y la rendición de informes a la UM; así como la cancelación del “Reglamento General de Beneficios y Casas del Estudiante de la UMSNH”, aprobado en 2012, el cual pone en peligro la existencia de las Casas del estudiante; entre otras medidas “que atentan contra la autonomía interna” de la Casa Lenin.
Por su parte, Rosario Itzel Medina, estudiante universitaria nicolaita y moradora de la Casa, afirmó que ha sido gracias al apoyo de sus familias que se ha logrado mantener el lugar, además de la azotea verde que cultivan y les ha proveído de algunos alimentos. Durante la rueda de prensa, se resaltó la relación del cese del apoyo con la iniciativa a nivel federal que reduce los recursos al sector educativo, por lo que se considera como una agresión directa a los jóvenes de menos recursos; “quien tenga para pagar, que pague, quien no, ni modo”.
Cabe mencionar que, en la Casa Lenin, la única a la cual se le adeudan pagos de becas y condonaciones, los moradores en su mayoría provienen de comunidades indígenas y por tanto son participes de los movimientos sociales en defensa de los mismos. Además, representantes recordaron que esta es la “cuarta o quinta vez” que se intenta cerrar la Casa.





