Morelia, Michoacán | Redacción Minerva SaBueso.- Desde antes de las 8pm familias y personas se dieron cita para la esperada caravana navideña de coca cola. Los ánimos y chiflidos se hiceron presentes, tampoco los outfits navideños se podían quedar atrás pues con gorritos, suéteres alusivos, diademas de reno con luces led de colores acompañaban el tumulto pictórico citadino.
La caravana navideña de coca cola es un desfile característico por sus adornos navideños y distintas botargas con sus camiones alucivos de la marca refresquera, personas con vestuarios llamativos de reno o con los colores de papá Noel o comúnmente conocido «Santa Claus» acompañan con bailes y series de coreografías.
Tras 16 años de espera, vuelve a iluminar los corazones de nuevas generaciones y de aquellas que en su infancia u adolescencia guardaron en su corazón memorables recuerdos.
Los niños jugaban sentados con los celulares de sus papás, mientras que los papás se aferraban a las cercas para resguardar el lugar de personas invasoras, algo usual en los desfiles morelianos. Personas mencionaban «ya no tardan ¿Verdad?» Mientras que otra respondía «eiii, yo creo también que ya vienen porque a lo lejos se escuchan personas gritando» mientras que después de minutos no pasaba nada.
Tras horas de espera para muchos y una eternidad para los ansiosos, siendo las 9:08 de la noche, el centro histórico asomó los primeros camiones de la refresquera, la multitud no sé dejó esperar y comenzó a aplaudir y, a gritar vigorosamente.

Con animadores y animadoras llenas de alegría, cánticos, saludos, coreografías y mucha energía, adultos y pequeños se asomaban a los barrotes para estrechar la mano de uno de los bailantes navideños.
Los camiones con luces led, claxones en ritmo, pantallas led con videos sobre el espíritu navideño, villitas navideñas y no podía faltar, los osos polares saludando, algo característico de esta caravana entrañable.
No sólo llegó la caravana, también las emociones a flor de piel, el asombro y los recuerdos; para muchos el de su infancia con un ser querido que ya no está, para otros la magia del espíritu navideño que no se extingue con la edad sinó que sólo se tranforma. Otros enseñaban a sus hijos por primera vez el desfile, como una tradición llena de amor, de compañía y de gratitud.
Sin duda hizo sacar las lágrimas de aquellos que entre sus telarañas mentales, un recuerdo de amor se asomaba. Pues el espíritu de la navidad no es aquel que compra una marca, o los objetos materiales.
El espíritu navideño es aquel en el que se comparte la dicha de espíritu con los cercanos y se lleva en el corazón con los que ya no están.
Pues los focos de colores en un árbol de navidad no son sólo la belleza de su luz, son las diversas experiencias que iluminan el sendero de la vida mientras que el árbol es la individualidad misma.






