Cantera | Samuel Ponce Morales
Si, cierto, el diputado local, Baltazar Gaona García, como dice textualmente, fue violentado verbal y físicamente por quienes tienen tomada la sede del Ayuntamiento de Tarímbaro por tratar de impedir que su hermano Eric sea el encargado de despacho ante la muerte del alcalde Baltazar Gaona Sánchez, si, su padre. Sin duda, una gran provocación, porque era el menos indicado para ser el súper mediador en un conflicto que evidentemente sería juez y parte, una provocación que le costó una recaída física que lo obligó a cuidados médicos, una provocación que tuvo una respuesta violenta y que seguramente no terminará ahí. Ahora, con su pretendido poder político como congresista ha amagado con enjuiciar a una de las líderes visibles de la toma del edificio municipal, la Síndica Betina Espinoza Cervantes. No y no se pone en tela de juicio que su hermano culmine el periodo que su padre no logró concluir, y que su otro hermano sea el candidato a la titularidad de la próxima administración local, solo que debería darse cuenta que el poder del cacicazgo se está desmoronando.





