Morelia/Redacción
En rueda de prensa el encargado del despacho de la Procuraduría General de Justicia del Estado, Jaime Rodriguez Aguilar, señaló que tanto los civiles como las fuerzas de seguridad fueron agredidas por personas cuya identidad se está investigando para saber quiénes son los responsables de las lesiones.
Lo anterior, respecto a los hechos violentos que se registraron el pasado domingo en el municipio de Aquila, donde 3 personas adultas resultaron lesionadas, así como 2 menores de edad, de los cuales uno perdió la vida.
El funcionario estatal, reiteró que las heridas del niño que murió se originaron por esquirlas, por lo que será «imposible» esclarecer y conocer el calibre de la bala que lo dañó; sin embargo, detalló que los primeros estudios de esta, arrojan que no es material de guerra.
En compañia del grupo de Coordinación de Michoacán, Rodriguez Aguilar, explicó que los elementos del Ejército Mexicano no pudieron ser quienes hirieron a civiles, puesto que el restaurante denominado «Costa Michoacana», donde se encontraban los lesionados, está a una distancia significativa del puente «Ixtapilla» donde se registró la querella.
«Entre el puente y el restaurante existen elevaciones de tierra que imposibilitan la trayectoria de los proyectiles y las investigaciones arrojan que al menos 6 impactos de bala están sobre su fachada y uno en el interior«.
De acuerdo a las autoridades, la maniobra del Ejército fue abrirse paso en la barricada de civiles debido a que el convoy había quedado encapsulado entre dos bloqueos.
«Ahí se generan agresiones por un grupo aproximado de 200 personas, quienes se encontraban armadas con palos y piedras bloqueando la carretera con troncos, piedras e incluso tanques de gas, así como un vehículo de la Comisión Federal de Electricidad que fue incendiado por los pobladores.
«Las múltiples agresiones contra el personal policial y militar que se encontraban prácticamente cercados al frente y parte posterior del convoy, obligaron a los elementos a romper el cerco y dispersar el bloqueo, replegando a la gente con escudos de plástico, gas lacrimógeno y de humo», explicó Rodríguez.
Finalmente, Rodríguez sostuvo que debido a la deformidad que presentan las esquirlas que hirieron a civiles y mataron al menor, no pudo determinarse el calibre.
«Sin embargo, los estudios de expertos que se están realizando apuntan de manera inicial de que no se trata de material de guerra», señaló.






