Morelia / Nancy V. Herrejón
La dignificación de los pueblos indígenas es el mayor logro del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), tras 26 de años de resistencia, su propósito no ha claudicado: defender la democracia, libertad, justicia y conseguir mejoras sociales para los indígenas y campesinos de México.
El EZLN nació en 1983 en Chiapas, en honor al héroe y figura de la Revolución Mexicana, Emiliano Zapata. Mientras las máximas autoridades de Méxicofestejaban el 01 de enero de 1994 la entrada del país al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, un ejército indígena armado de Chiapas le declaró la guerra al Gobierno mexicano: el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) apareció a la luz pública, su aparición sorprendió al mundo entero y se conoce como el Levantamiento Zapatista.
Los combates se extendieron por 12 días y dejaron decenas zapatistas fallecidos, pero la batalla permitió que se abriera un proceso de diálogo sobre el derecho a la tierra, vivienda, educación, salud y empleo que exigían los indígenas y campesinos de Chiapas.
Ese 01 de enero se conoció al subcomandante Marcos, principal ideólogo, portavoz y mando militar del EZLN , rápidamente se volvió un referente de lucha para el campesinado y los indígenas mexicanos, una identidad humana que comenzaba a ser colectiva.
En 1996 el EZLN y el gobierno federal firmaron los acuerdos de San Andrés sobre el “Derecho y Cultura Indígena”, en octubre de ese mismo año los zapatistas también lograron la creación del Congreso Nacional Indígena (CNI). El Estado debía reconocer a los pueblos indígenas constitucionalmente y su autonomía.
El gobierno del EZLN está dividido en cinco regiones autónomas en Chiapas para llevar a las comunidades indígenas mayor apoyo en educación, salud y proyectos productivos.
El lunes 26 de mayo de 2014, Marcos apareció frente a algunos medios de comunicación, en la comunidad La Realidad, en Chiapas para anunciar el fin del «subcomandante Marcos», y paso al nacimiento del «subcomandante insurgente Galeano», en homenaje al zapatista homónimo asesinado poco tiempo atrás.
Actualmente, las comunidades indígenas zapatistas tienen un índice de pobreza extremo de 70 por ciento, de acuerdo al Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social de México (Coneval). El último informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) reveló que desde 1988 no existen verdaderos avances en las condiciones de vida de las comunidades indígenas en Chiapas.





