A los jóvenes, ¡los hago cantar!

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Morelia/Erick Alba

“No puedo consentir que un cantante musicalmente no esté en su sitio”, exclamó la legendaria mezzo soprano española Teresa Berganza al  explicar su concepto sobre el arte operístico internacional en nuestra época, y que requiere mucho más del conocimiento técnico e histórico por parte del ejecutante que las solas capacidades físicas, pues “eso que dicen, que hago unos agudos estupendos, me interesa mucho menos: lo que hay que hacer al cantar es interpretar”.

En entrevista vía teleconferencia, la promotora de la música vocal española, integrante infaltable de superproducciones operísticas y pedagoga de primer nivel en la técnica vocal, habló sobre la intención que guarda en relación a Ars Vocalis México, el festival pedagógico-artístico especializado en la promoción del Canto y la Ópera entre jóvenes vocalistas mexicanos:

“Lamento no haber estado en México, estuve en San Petersburgo y me puse muy mal producto del stress, estuve hasta hospitalizada y lo sentí mucho porque tenía una enorme ilusión, hace mucho que no estoy en México y me hacía una enorme ilusión poder enseñar todo lo que yo sé a los jóvenes, eso es lo que más me puede gustar en este momento…”.

Lo que hago, continuó, es corregir a la gente según cómo cante, corregir la técnica cuando no es buena, a otros hay que corregir la musicalidad; eso no sería cosa mía pero como he estudiado mucha música, no puedo consentir que un cantante musicalmente no esté en su sitio o que desafine o que no mida bien. Los hago cantar, sobre todo, respetando la partitura del compositor, sea cual sea”.

Al tomar en cuenta que Berganza aborda con regularidad a compositores de su país que exponen distintas tendencias estilísticas, la mezzo soprano consideró que el ejecutante debe tener el conocimiento necesario no sólo sobre esas preferencias, sino hasta de las características de la cultura regional que se representan en cada obra:

“Hay que sentir mucho la música según de dónde sea, puede ser del norte o del sur, como pasa en todos países: la gente del norte no es la misma que la del sur o la del centro, la gente del mediterráneo no es igual que la gente de la montaña, por lo que hay que conocer las costumbres, la cultura de cada lugar para poder interpretar la música, aunque la verdad de la música está en la partitura que ha escrito el compositor, no en la palabra”.

Sin embargo, la entrevistada subrayó que la deseada visita a México será la primera que haga en calidad de educadora y no como ejecutante, “porque antes fui a cantar Las Bodas de Fígaro, o algo así. (Como docente) depende del alumno, porque además de enseñar a los jóvenes hay que ser psicólogo, cada cantante es un ser humano diferente: hay uno que puede entender inmediatamente y otro con el que uno trabaja ocho días”.

Por lo que corresponde a programas públicos de capacitación operística, y que hasta hoy se mantiene en la categoría de novedosos por la poca cantidad que existe de ellos, Teresa Berganza tomó en cuenta la calidad de los docentes que acuden a impartir sus conocimientos, como sucede  con la presencia de Julio Alexis Muñoz, “uno de los mejores (maestros) que tenemos en España”, junto a consagrados como el contratenor británico Michael Chance o el tenor mexicano Francisco Araiza, entre otros, “y sé que al lado de él (Muñoz) se hace música”.

“Yo llevo la música delante de todo, yo digo que soy un instrumento que tengo dentro de mi garganta, que son mis dos cuerdas vocales, al servicio de la música. Eso que dicen, que hago unos agudos estupendos, me interesa mucho menos: lo que hay que hacer al cantar es interpretar”.

Por último, Berganza habló sobre la facilidad con que operistas de renombre de distintas procedencias y edades pueden coincidir aun sobre sus diferentes especialidades, pues “para mí, no es más que una forma de hacer música, la música es universal cuando se respeta la partitura: el chino no dirige a cuatro (tiempos) cuando tiene que dirigir a tres, la española no canta flamenco cuando tiene que cantar Bach. La música es para todos igual y los que cantan bien, y me incluyo entre ellos, tenemos la misma percepción de lo que es la interpretación. Quisiera participar en México y estoy encantadísima”, concluyó.