Los normalistas, en sus diversas acciones de protesta intentaron derrumbar las puertas de Palacio de Gobierno, si no se les permitía el acceso, sin embargo estas no fueron abiertas, por lo que en su en desesperación se brincaron por una ventana para ingresar.
Encapuchados, la mayoría de ellos, golpearon las puertas y finalmente lograron ingresar al menos ocho jóvenes por las ventanas de la sede gubernamental.






