Morelia/Constanza Orozco
El cielo estaba nublado, completamente gris. Las gotas caían tan rápido y golpeaban tan fuerte el piso que parecía que las gotas, en vez de caer, subían desde el suelo.
El Dr. Mireles ofrecería a las 18:00 hrs. Una conferencia en el colegio de San Nicolás de Hidalgo, en el aula mater en la ciudad de Morelia. Pero con solo un pie dentro de la escuela informaron que dicho evento se realizaría en La casona de las rosas, frente al conservatorio un par de cuadras hacia arriba.
En el café prepararon de último minuto, una sala para que se llevara a cabo la conferencia. Eran ya las 18:30 y no se daba comienzo. Éramos al inicio solo once personas en el salón, esperando, impacientes y no pasaba nada.
Esperando algunos sacaron sus celulares, así se entretuvieron y perdieron la noción del tiempo; otros platicaban entre sí y los minutos se acortaron un poco.
A las 18:34 llegó Manuel Mireles. Acompañado de cámaras, flashes, tripiés, periodistas y de más asistentes interesados, estudiantes y maestros. Presentaron la conferencia, anunciando que el principal motivo del evento era la invitación a “despertar conciencias” en la juventud, universitarios y académicos.
Después habló el Dr. Mireles. Tomó la palabra y se manifestó ansioso y feliz por presentarse con estudiantes universitarios para abrir el diálogo sobre la situación crítica en la que se haya el Estado de Michoacán. “soy orgullosamente Nicolita, orgullosamente michoacano y orgullosamente mexicano”.
Declaró que el debatido movimiento de auto defensas del cual ha sido un líder, no era ilícito y que se rige con toda la legalidad de la constitución de los Estados unidos mexicanos.
Narró los hechos que lo llevaron a tomar armas y junto con gente de su localidad a defenderse porque las autoridades no los ayudaban con la violencia del crimen organizado que ha arrasado con el estado. Aseguró que él no reclutó a nadie pero la gente por decisión propia lo siguió en su pelea.
Su punto de vista fue que todos al tomar mediadas propias de protección están tomando acciones de autodefensa. Informó que la posesión de armas está permitida en artículos de la constitución.
Defendió firmemente el derecho a la legítima y original guardia nacional y aseguró que ni más ni menos eso eran las autodefensas.
Conforme hablaba y narraba, el volumen de su voz aumentó y se fue perdiendo el modo pseudodiplómatico con el que inició la charla.
Las palabras que pronunciaba eran contundentes y en algunas ocasiones, intencionalmente repetitivas. En varias ocasiones durante toda la conferencia dijo que lo que se necesitaba y que se buscaba era despertar conciencias.





