Morelia/Vianey J. Cervantes
Los puntuales asistentes esperaban en sus asientos, mientras que los funcionarios eran asediados por los medios de comunicación. En la sala, el aire frío y la ausencia de café alargaba los minutos, hasta que por fin una voz femenina anunció el inicio de la ceremonia.
Así, con media hora de retraso, comenzó la Entrega de Recursos del Gobierno Federal y el Ayuntamiento a las Organizaciones Sociales Civiles en el marco del Programa de Coinversión Social 2017 en Casa de Gobierno.
Entre llantos de niños y risas de señoras, la sala fue poco a poco quedando en relativo silencio, mientras la moderadora daba los agradecimientos correspondientes a cada evento gubernamental. El primero en tomar la voz fue Guillermo Cuitláhuac Marín Chávez, secretario de Desarrollo Humano y Bienestar Social de Morelia, refrendó “el compromiso del gobierno municipal con las Asociaciones que trabajan día a día por los michoacanos”.
Entonces, hicieron la entrega simbólica a 5 de las 25 asociaciones beneficiadas, la moderadora dio el nombre, la asociación y el proyecto inscrito que los hizo acreedores a los apoyos. Cada emocionado michoacano pasaba y daba la mano a cada miembro del presídium, mientras entre los asistentes, familiares y beneficiados aplaudían con fuerza. Al fondo, un padre salió con su bebé en brazos, llorando, quizás asustado por el alboroto dentro del salón.
En el presídium, Víctor Silva se veía tranquilo, al lado de los funcionarios, a media ceremonia llegó la senadora de la República, Rocío Pineda Gochi, quien sonriente tomó su lugar, antes de que la llamarán al pódium “sin avisarle”, pero que finalmente repitió lo que dijeron todos, un profundo gracias al gobierno del licenciado Enrique Peña Nieto y el gobierno estatal y municipal por el apoyo incondicional a quienes luchan por una mejora social y un sincero reconocimiento al compromiso de las organizaciones.
Unos discursos después, Víctor Silva cerró el evento, limitándose a reafirmar la importancia de que los tres niveles de gobierno trabajen al lado de las sociedades civiles, pues éstas ayudan a llevar los recursos a donde se necesitan. Después, se tomó la foto grupal con los funcionarios y los 25 beneficiados sonrientes, que mostraban sus carpetas color crema con alegría, satisfacción y quizás, esperanza.
Así, sin pena ni gloria, terminó el evento de entrega de 8.4 millones de pesos para las asociaciones civiles que cambiarán la vida de miles de michoacanos. Cada uno con su folder, con su cheque y con sus propósitos fijos en mejorar la sociedad que los rodea.





