Morelia/Redacción
La catedral de Morelia será sede de una ceremonia católica de alto nivel, al ser el sitio donde el nuncio apostólico en México, Franco Coppola, hará la entrega del palio a Carlos Garfias Merlos, el cual es un símblo de reconocimiento oficial como el noveno arzobispo de Morelia.
Con presencia de autoridades estatales, municipales, así como una pastorela indígena y grupos originarios, la ceremonia tendrá lugar al mediodía, con las puertas abiertas a los michoacanos que deseen ser testigos de la entrega de la prenda. Cabe mencionar que Carlos Garfias Merlos viajó a la Ciudad del Vaticano, en Roma, donde recibió la prenda de manos de Su Santidad, el Papa Francisco, el pasado 29 de junio.
El palio, con forma de una faja circular, se coloca sobre los hombros y de la cual penden ante el pecho y la espalda dos tiras rectangulares, completamente de lana blanca, con entre cinco y seis cruces de seda color negro o rojo, suele adornarse con tres clavos metálicos, los cuales rememoran los tres clavos de la Pasión de Cristo.
El origen de esta indumentaria se cree proviene de la imitación del omophorion griego, un ornamento que los obispos de Oriente utilizaban desde inicios del siglo V, símbolo de su dignidad y oficio pastoral, simbolizando la oveja que va sobre los hombros del buen pastor.Mientras que en Occidente, el uso de dicha prenda se comenzó a utilizar en el siglo VI, el uso para todos los arzobispos comenzó a partir del siglo IX.
Este simbolismo de la oveja sobre los hombros del pastor, rememora la parábola de la oveja perdida, la cual recordó el anterior Papa Benedicto XVI, durante la misa de incio de su ministerio:
«La parábola de la oveja perdida, que el pastor busca en el desierto, fue para los padres de la Iglesia una imagen del misterio de Cristo y de la Iglesia. La humanidad —todos nosotros— es la oveja descarriada en el desierto que ya no puede encontrar la senda. El Hijo de Dios […] la pone sobre sus hombros, carga con nuestra humanidad, nos lleva a nosotros mismos, pues Él es el Buen Pastor, que ofrece su vida por las ovejas. El palio indica primeramente que Cristo nos lleva a todos nosotros. Pero, al mismo tiempo, nos invita a llevarnos unos a otros.»





