Morelia/Vianey J. Cervantes
Las puertas del Auditorio «María Zambrano» del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) se abrieron para dar paso a una de las periodistas feministas más importantes de México, Sara Lovera López, quien se ha dedicado por más de cuarenta años a la lucha del feminismo.
Con su conferencia “Feminicidio y Medios de Comunicación», los asistentes, en su mayoría periodistas y alguno que otro estudiante nicolaíta, enfocó los pequeños detalles que los medios realizan y que demeritan la figura de la mujer ante la sociedad, así como la eterna lucha por el detener el estereotipo en las notas periodísticas, siempre de víctima o culpables.
Con un paseo histórico a lo largo de las primeras promulgaciones de leyes, resaltó la tardanza del gobierno mexicano en la defensa de la mujer, los cuales comenzaron a tomar poder tras las notas de la periodista Esther Chávez, la primera en hablar sobre los asesinatos de Cd. Juárez, el primer paso que, cinco años después, pondría los focos rojos en las agresiones a la mujer.
Resaltó de igual forma la incoherencia de la cultura mexicana, por una parte, adorando a la Virgen de Guadalupe, “madre de los mexicanos”; y por el otro las ofensas favoritas demeritan a la madre, “chinga tu madre, vales madre”, por ejemplo. Además, fue tajante al desmentir que “la naturaleza, prioridad y forma de realización para la mujer es ser madre”.
“La creencia de que la mujer vale menos que las mujeres es casi como creer en dios”, dijo, en el sentido de que es una creencia tan arraigada en el país, que el camino pendiente sigue siendo muy largo. En cifras, mostró que la principal forma de cometer un feminicidio es con “las manos y la fuerza física”, con asfixia, ahorcamiento, golpes. Solo un diez por ciento de los asesinos utilizan armas de fuego. Resaltó la importancia de considerar la violencia continua como feminicidio, pues puede llevar a la mujer al suicidio. Calificó como “barbaridad” las condicionantes que cada estado posee para calificar los homicidios como feminicidios.
Finalmente, Sara Lovera López pidió a los medios no solo ser cuidadosos con los pequeños detalles al momento de redactar las notas, mayor investigación y contextualización de los asesinatos; además, no justificar al agresor con motivos tales como “alcohol, drogas, celos o depresión” ni denigrar a la mujer con argumentos que rebasan la intimidad de cada ser humano, además del lenguaje incluyente, aunque uno se lea como Vicente Fox con el “chiquillos y chiquillas”. En su conferencia, Lovera López desnudó la verdad de como en la violencia de género y en la vida, los detalles son gran parte del todo.





