Morelia/Héctor Tenorio
En el mes de abril, inició la campaña a gobernador en el Estado de México, las encuestas favorecían a la panista Josefina Vázquez Mota con un 30 por ciento, seguida por el candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alfredo del Mazo, quien contaba con el 25 por ciento y muy cerca estaba la abanderada de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) Defina Gómez, en un lejano cuarto se encontraba el perredista Juan Zepeda, con apenas un 3.5 por ciento. Él venía de un proceso interno donde venció al candidato de Nueva Izquierda (NI), Javier Salina, a Max Correa, quien renunció al partido, y a Eduardo Neri.
Este contexto se complicó aún más, la bancada perredista en el Senado de Republica se dividió y a la presidenta nacional del PRD, Alejandra Barrales, se le “descubrió” la compra de un departamento en Miami, con un costo de un millón de dólares.
Además, se dio a conocer la noticia de que el PRD se sumaría a la candidata blanquiazul, Zepeda se opuso; pero los problemas se multiplicaron, la militancia perredista le sugirió a su candidato que no saliera a perder, mientras que Morena le pidió que renunciará. En vez de declinar, él le dijo a su equipo de campaña que se divirtieran e hicieran una campaña honesta.
La suerte le cambió cuando se realizó el debate que convocó Carlos Loret de Mola y fue invitado de último momento, ya que Delfina declinó, pero al final asistió.
En esa ocasión, Josefina Vázquez Mota, denunció que Delfina Gómez, cuando fue presidenta municipal de Texcoco, de pedir un diezmo a los trabajadores. El debate con Loret de Mola le sirvió a Zepeda para que lo conocieran y pasó de 6 a un 8 por ciento. Paralelamente, Vázquez Mota empezó a descender.
Cuando se dio el primer debate organizado por el árbitro electoral, el perredista alcanzó el 10 porciento, entonces su equipo de campaña creyó que podía ganar, así lo recuerda el estratega Efraín Delgadillo, quien fue el creador de la imagen de Zepeda.
“Se hizo un estudio sociológico con un enfoque psicológico para establecer las exigencias de la gente”.
Agregó que Delfina Gómez dejó de crecer y fue que Andrés Manuel López Obrador le exigió a Juan Zepeda que renunciara, y que si no lo hacía, no habría coalición PRD- Morena en el 2018.
El mismo Zepeda consideró que el momento clave de su campaña fue cuando le contestó a López Obrador en el mitin de Ciudad Neza.
“De manera respetuosa rechacé someterme a la voluntad de López Obrador y la semana siguiente se canceló la posibilidad de ir juntos en el 2018. Al final, sacamos un millón 800 mil votos. Es la votación más alta que ha sacado un candidato del PRD. Nuestro partido decidirá quién gana en el 2018”.
Zepeda explicó que está recorriendo todo el país para llamar a la unidad, y dijo que no competirá ni porla presidencia nacional perredistani tampocopor la candidatura a la presidencia de la República.
Se le preguntó sobre las declaraciones del gobernador Silvano Aureoles, quien ha dicho que quiere ser candidato a la presidencia de la Republica, el mexiquense evitó entrar en polémica:
“Silvano es un compañeromás, pero será el Consejo Nacional del Partido quien definirá”. No obstante fue tajante al señalar que la idea del mandatario de hacer una alianza con el PRI violenta los estatutos de su partido político”.
Planteó cuatro escenarios, y dijo que a partir de ahí se podría definir quién será el candidato a la presidencia a la Republica por parte del PRD:
• Una alianza con todos los partidos de izquierda, “pero por el momento esa posibilidad esta canceladapor López Obrador, aunque ha declarado que podría darse en septiembre esta unión”.
• El frente amplio podría estar incluido Acción Nacional (PAN), “tendría un programa de centro y el objetivo sería hacer un gobierno de coalición, estaría seria la opción que yo apoyaría”.
• Una alianza con solo con el PAN, “la propuesta es de Nueva Izquierda, y no cuenta con mi apoyo”.
• “Se podría ir solo como en el Edomex”.
El ex candidato a la gubernatura reconoció que muchos perredistas mexiquenses se fueron de manera silenciosa. Pidió que los militantes de su partido que apoyaron a candidatos de otros partidos sean sancionados e incluso expulsados.
“Ahora que Morena no ganó la gubernatura, muchos perredistas están regresando y consideran que es un error de López Obrador cancelará la posibilidad de hacer un gran frente de izquierda. Están forjando su derrota electoral”.
Rechazó que el frente opositorio, de concretarse con el PAN, perderá en el 2018.





