Morelia/Samuel Ponce Morales
Jueves y viernes recientes fueron días de furia, más que por el fuerte calor, por la situación de violencia, de inseguridad, que se sintió mayoritariamente focalizada en la región de Tierra Caliente, aunque en una zona bien delimitada.
Y en esa situación, el gobierno michoacano nos dio dos noticias, una mala y una buena, la primera es que no se previno las secuelas por las aprehensiones de presuntos ex Caballeros Templarios y la segunda la reacción casi inmediata para destrabar los narcobloqueos.
Sin embargo, luego de que la fuerza pública retomó el control de los accesos carreteros que habían sido narcobloqueados, la complicada situación pareció irse normalizando o al menos con una mayor tranquilidad ,menos zozobra, aunque sin la seguridad de su resurgimiento.





