El movimiento de autodefensas

Especial

Morelia/Redacción

Descendiente de los fundadores de su municipio, Tepalcatepec, hijo de un agricultor y una ama de casa, José Manuel Mireles Valverde, médico de profesión, se convirtió en el líder más sobresaliente de los grupos de autodefensas michoacanas.

En el 2008, incursionó en la política y fue precandidato a diputado local por el Partido de la Revolución Democrática. En ese entonces, Mireles fue víctima de secuestro, sufrió el asesinato de sus familiares y le robaron a su padre las posesiones de una vida.

Fue el 24 de enero del 2013, hartos de la violencia, las extorsiones y los secuestros, en Buenavista y Tepalcatepec, un grupo de pobladores unidos a otros movimientos que luchaban contra el mismo cártel, Los Caballeros Templarios, se levantaron en armas.

Los primeros lugares en Michoacán que sufrieron por la violencia de los cárteles fueron las comunidades indígenas purépechas y nahuas. Cherán y Ostula fueron las primeras en mostrarles a las demás cómo combatir el problema: guardias comunitarias armadas, según los usos y costumbres.

Después, la zona de Tierra Caliente en el estado comenzó a ser territorio de guerra, y el 25 de febrero del 2013 se levantaron contra la Policía Municipal en La Ruana, perteneciente al municipio de Buenavista Tomatlán. Antes que pasará el 2014, los municipios de la Costa, Tierra Caliente y la Sierra habían formado sus pequeños grupos.

En respuesta, Los Caballeros Templarios comenzaron a ‘intimidar’ a las autodefensas que le bloqueaban el camino, y contra el Gobierno Mexicano, que desprestigiaba el actuar de las comunidades y el levantamiento contra el Estado. Los nexos del gobierno priísta de Fausto Vallejo salieron a la luz en videos, con su propio hijo y Jesús Reyna, secretario de gobierno, había resultado con “La Tuta”.

A partir del segundo semestre de 2013, el movimiento de las autodefensas comienza, no solo a resistir, sino a expandirse sin freno. El 21 de diciembre células de Templarios bloquearon la autopista Siglo XXI, esto para detener el paso de las autodefensas a Apatzingán. hasta enero del 2014.

Para el 4 de enero del 2014, los grupos de autodefensas habían tomado Parácuaro y habían desarmado a la Policía Municipal, los cárteles se vieron, por primera vez, acorralados. En ese día, Mireles sufrió un accidente en una avioneta cuando viajaba de Guadalajara a Tepalcatepec.
La violencia en el estado aumentó de forma caótica, en Tierra Caliente, el presidente de Apatzingán sería eventualmente aprehendido por nexos con el Cártel. El 15 de enero, el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, decretó la formación de la Comisión para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán (CSDIM) y nombró a Alfredo Castillo Cervantes comisionado de la misma, siendo el primer proyecto la zona de conflicto en la entidad.
Comenzó entonces la llegada de elementos del ejército y de la Policía Federal a Apatzingán, comenzaba entonces el desarme de las policías locales. Por esos tiempos, un video supuestamente editado del Dr. Mireles salió a la luz, donde hacía un llamado a las autodefensas a desarmarse; aunque el líder desmintió el video. El 27 de enero, Fausto Vallejo y Alfredo Castillo llegaron a un acuerdo para “institucionalizar” los grupos de autodefensas. Esto fue calificado por Mireles como un “teatro”.

En mayo, Alfredo Castillo declaró que Mireles era investigado por la muerte de cinco personas en La Mira. Sin embargo, esto fue desmentido por la PGR. El 26 de junio del 2014, Mireles entró con las autodefensas a dicha comunidad. Al día siguiente, el 27 de junio del 2014, el Dr. José Manuel Mireles y otras 83 personas fueron detenidas en el municipio de Lázaro Cárdenas, acusado de portación de armas de uso exclusivo del Ejército. Esta detención se dio solo una semana después de la interrupción de una entrevista con Mireles donde relacionaba al presidente de México con la problemática de Michoacán.

Mireles Valverde, acusado de delito federal, fue trasladado a una prisión de alta seguridad, en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 11, en Hermosillo, después fue Cefereso No. 4, en Nayarit.