Morelia/Héctor tenorio
A pesar de tener el corazón lacerado, Rebeca Alfaro Madrigal no ha dejado de busca el paradero de su vástago: “No soy feliz, porque a mi hijo Daniel Ramos Alfaro injustamente lo desaparecieron el 2 de octubre del 2013. Hace tres años trabajaba como instructor comunitario para el Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe) y pasó a asistente educativo, era la primera vez que iba a Betania, municipio de Uruapan, donde habitan 45 personas. No es creíble que nadie sepa quién se llevó a Dani”.
Ella se sumerge en un mar de recuerdos, “el mismo día que desapareció mi hijo, llegó una cuadrilla de soldados, va para cuatro años que no sé nada de mi hijo. A pesar del silencio de la comunidad, se ve que hay complicidad, que fueron amenazados. Hasta ahorita no sé nada”.
- ¿Las autoridades que le han dicho?
“A cuatro años de su desaparición, todavía nos han descartado que los militares lo hayan levantado. Hubo intervención de ellos, porque su celular duró un año activo. No saben las autoridades quién se lo sustrajo”.
- ¿Cómo fue el momento en que se enteró?
Con los ojos llenos de impotencia y lágrimas, precisó: “El 30 de septiembre mi hijo se fue rumbo a Betania a dar sus clases, el dos de octubre dicen que lo vieron salir a otra comunidad que estaba a dos horas de camino. A la mitad del camino encontraron sus pertenecías. No me avisaron a mí, ni la Conafe, ni la comunidad. Me enteré cuatro días después, era domingo cuando tocaron la puerta, yo abrí y supe que mi hijo ya no estaba. Recuerdo como si fuera hoy que un día antes lo estaba esperando porque Dani siempre llegaba los sábados, pero no”.
- ¿Cuál fue su primera reacción?
Empieza a llorar más, “No es creíble, mi reacción fue de impotencia, de querer ir a Betania a pesar de que estaba lloviendo y ver realmente dónde estaba mi hijo. El silencio de la comunidad es cruel, solo dicen que salió de ahí y punto. Es un dolor horrible.
Explicó que desde hace tres años se involucró en el Comité de Familiares de Desaparecidos del Estado de Michoacán (Cofaddem): “Vine a Morelia a poner la denuncia y unas señoras me invitaron a esta organización. La mayoría de mamás que estamos adentro de aquí culpamos al gobierno. Como yo, en ese día que estuvo Daniel había militares”.
- ¿No va a cejar su empeño hasta encontrarlo con vida?
“No voy a dejar de buscarlo, hasta la Procuraduría General de la República (PGR), tiene todos los datos de mi hijo. Ellos no descartan que lo militares estén involucrados. La verdad es que pudiera estar en el cuartel militar”.
- ¿Cuántas personas están en la misma situación que su hijo?
“Casi 30 mil personas”.





