Morelia/Enrique Castro
El comité de Familiares de personas detenidas desaparecidas en Mexico (Cofaddem) exigió a la autoridad estatal parar el hostigamiento, amenazas y criminalización en su contra, esto después de que la semana pasada fuera detenida por personal de asuntos internos de la Secretaria de Seguridad Pública (SSP) Cristina Paredes Lachino, activista de dicho comité.
En conferencia de prensa denunció tortura durante su detención por parte de los elementos, ademas de denunciar que fue detenida sin una orden judicial y que permaneció incomunicada por varias horas, al final salió en libertad y desconoce si siga un proceso en su contra.
Ella, se encontraba en un domicilio en espera de una persona cuando ocurrió la detención, según los elementos existía una denuncia por parte del dueño del inmueble y a ella se le acusó de allanamiento de morada.
Durante la conferencia de prensa las integrantes de dicho comité precisaron que que la detención ocurrió a las 11: 30 de la mañana, a as 17:00 se pudo comunicar con familiares, a las 20:00 se presentó una denuncia por allanamiento, a las 23:30 la presentaron ante el ministerio publico y a las 2:30 salió libre. Durante todo ese lapso comenta sin ahondar mucho y en reserva de ese tema que fue torturada para que aceptara firmar una declaración donde «decía que yo era culpable».
Para Janahuy Paredes, hermana de Cristina y miembro del Comité, esto es «un acto preparado por el gobierno para criminalizar, es parte de las consecuencias del comité, desde hace dos años estamos recibiendo amenazas de muerte, sexuales y de todo tipo» afirma que desde que se denuncia alguna desaparición forzada la persona comienza a recibir el hostigamiento para «desgastar a las familias por medio de amenazas» y según la información que la organización tiene en muchos de los casos están involucrados elementos policiales o paramilitares.
Respecto a la detención de Cristina y la difusión de un vídeo boletinado por parte de la autoridad, ella comenta que «el video esta claramente editado, desde que llegaron me grabaron, me estuvieron apuntando y diciendo cosas».





