Arantepacua/Héctor Tenorio
Más de 50 comunidades asistieron al “Foro Nacional e Internacional en Contra de la Represión y Criminalización de las Comunidades Originarias”, donde coincidieron en la necesidad de realizar bloqueos carreteros mientras se celebrase la segunda audiencia de los diez comuneros que todavía se encuentran presos.
Además, exigieron la renuncia del gobernador Silvano Aureoles Conejo, del secretario Seguridad Pública, Juan Bernardo Corona y del subsecretario de Gobierno, Armando Hurtado Arévalo.
Para llegar al foro fue necesario pasar un retén, donde tuvimos que identificarnos. Lo mismo les sucedió a los pasajeros de la camioneta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).
El ambiente es tenso, las casas de la comunidad lucen pancartas que dicen «nos quisieron acabar, la lucha sigue» y «No le tememos a la represión».
Unos metros más adelante hay un camión atravesado con otra cartulina: «No más partidos políticos»… Enseguida, los comuneros nos preguntaron:»¿De dónde vienen ustedes?»
El foro se celebró en la escuela primaria de Arantepacua, ahí se congregaron alrededor de 500 asistentes que provienen de Tingambato, Pichataro, Tacuro, Tiripetío, Ziracuaretiro, Comachuen, Turícuaro, Santa Fe, Carapan, Zocopo, Cherán, Caltzontzin, Uruapan, San Felipe de los Herreros, Zirahuen, Cherenástico, Morelia, además de maestros de la sección 18 de la CNTE.
Se hizo un recuento de los hechos sucedidos el pasado 5 de abril, donde cuatro comuneros fueron asesinados y siete policías resultaron heridos.
Los comuneros denunciaron que al menor de edad, Luis Gustavo Hernández, lo llevaron a la loma y le dieron el tiro de gracia.
Luego presentan a los 37 comuneros que estuvieron cuatro días presos. Uno de ellos fue Santiago López Cruz, quien denunció que en el camión donde fueron detenidos se les disparo con balas de goma y los rociaron con gas lacrimógeno.
«En la cárcel nos desnudaron y nos golpearon todavía más».
Agregó que el único delito fue llevar un pliego para que se respete el acuerdo de tierra entre Arantepacua y Capácuaro, que data de 1941.
Entonces se inició una ronda de participación donde todos los que quisieron hablaron; pidieron la libertad de los diez presos de Arantepacua y de los 13 presos de Caltzontzin.
Ubaldo Morales Silva, jefe de tenencia de San Ángel Zurumucapio, pidió la unidad en la lucha contra la represión. Los comuneros consideraron necesario denunciar lo sucedido ante instancias internacionales para llevar a juicio a los responsables.
El foro se prolongó, por lo que muchos asistentes se fueron antes de que se anunciarán el plan de acción para el día de mañana. La mayoría los ponentes apuestan por tomar las carreteras de Caltzontzin, Carapan, Angahuan, San Juan Tumbio, Zitácuaro y el crucero de Ostula.





