Morelia/Héctor Tenorio
Nacho Mendoza Jiménez, abogado del ex edil de Álvaro Obregón, Juan Carlos Arraygue Núñez, informó que obtuvieron un amparo del juzgado federal, en contra de los actos que vinculan a su cliente como autor intelectual del asesinato de diez personas. Aseguró que pronto recuperará su libertad y consideró que hubo negligencia y posible fabricación de pruebas.
Los detenidos ganaron un juicio de amparo, ya que violaron los artículos constitucionales: 1, 14,16, 17,19 y 20. El abogado dijo que los cateos que se hicieron al rancho y a la camioneta del ex edil fueron ilegales, ya que en el primer caso estuvieron presentes funcionarios de la procuraduría estatal quienes “sembraron pruebas y por lo que se refiere al cateo de la camioneta, no se hizo con el debido cuidado”, dijo.
Mendoza Jiménez puntualizó que recurrió a una tercera instancia, la cual revisó las pruebas presentadas por la defensa, que consisten en videos de las actuaciones mediante las cuales se realizaron las investigaciones del caso, videos de las declaraciones de por lo menos tres agentes vinculados al mismo, así como parte de las pruebas que el juez de la causa concluyó suficientes para determinar la culpabilidad del ex edil. La resolución del amparo que también se hace extensivo en favor de los policías municipales que fueron acusados del crimen, cita: “la justicia de la unión ampara y protege a Juan Carlos Arreygue Núñez, Víctor Hugo González Espinoza, Humberto Sosa Nava Alvarado y Isaid Reynaldo Rosales Medrano, contra la resolución del ocho de septiembre de dos mil dieciséis”, la cual significa, “que el juez federal le está diciendo al magistrado -Alejandro González, que ratificó la sentencia contra el edil en segunda instancia- que deja insuficiente su resolución, que vuelva a dictar otra, donde fundada y motivadamente, explique por qué determina que es razonable que los vincularan”, señaló a Cambio de Michoacán, Iván Martínez, también abogado del edil.
El dirigente estatal del Partido del Trabajo (PT) Reginaldo Sandoval Flores denunció que el gobernador Silvano Aureoles Conejo politizó el caso al ser Juez y parte. “Con sus declaraciones al vapor enrareció el ambiente y enviaron a prisión a un hombre inocente».





