Morelia/Julieta Coria
La primera dama estaba sonriente, tranquila, saludaba a todo el que se encontraban a su paso, en las puertas del Centro de Rehabilitación y Educación Especial. Su visita a la ciudad de Morelia, denotaba cortesía con el personal del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia. Su actitud revelaba que tenía control pleno de la situación, detrás de ella, el personal de seguridad que le cuidaba hasta la sombra.
Entre los invitados especiales, el más sonriente era Alfonso Martínez, saludo atento a la primera dama, acompañado de su esposa, Paola Delgadillo, que sin decir palabra, de la misma forma pero con un poco más de emoción escondida, saludaba.
En todo momento le acompañaba como buen caballero Silvano Aureoles, agradecido, con las visita, se le nota en su rostro, fresco, risueño, ya sin tanta formalidad, y sin corbata.
Con un puntualidad extrema, empezaba el evento, firmaron el convenio de colaboración la directora general del DIF en México, Laura Barrera Fortoul y la directora general del DIF Michoacán, Rocío Beamonte Romero, mientras que como testigos de honor signaron el Gobernador Silvano Aureoles y la presidenta del DIF Nacional, Angélica Rivera.
El aplauso fue breve, las sillas de ruedas acomodadas justo al final de las sillas, se caían en repetidas ocasiones, con un simple viento, que corría en el lugar.
Una sonrisa forzada acompañaba a la primera dama, en todo momento, solo asentaba la cabeza y saluda, sin perder la postura, ahí parada, con colores cálidos, como de la calidez que hoy se habla, sobre los desamparados.
Cuando el gobernador tomó el micrófono, el silencio reinó por un momento, sacó de entre sus manos, algunas hojas y comenzó su discurso, fue breve y solo agradeció a cada uno de los presentes, sin dejar de mencionar el compromiso superior de consolidar un Michoacán incluyente, que cuente con líneas de acción efectivas, que permitan impulsar políticas públicas y que se eliminen toda clase de barreras físicas y culturales.
Pero también y con gesto alegre, habló de la cariñoterapia, que dijo, es los más importante, para poder ayudar a los vulnerables en el estado, «solo el calor humano, puede ayudar «, eso, eso es lo que importa.
Aureoles y Rivera de Peña, fueron muy breves al momento de hablar, y ambos resaltaron la importancia de fortalecer acciones a la población con discapacidad, ya que es esencial contar con acceso a servicios de salud con los debidos cuidados y el seguimiento que requieren de acuerdo al tipo de discapacidad que presentan, de ahí la importancia de la labor que se realiza el Centro de Rehabilitación y Educación Especial.
La visita de Angélica Rivera a Michoacán, resultó muy breve, como breve el discurso, en donde en menos de tres minutos habló sobre una supervisión a la casa cuna “Luz, amor y esperanza”, como parte de una gira nacional “para saber cuáles son sus necesidades y poder apoyarlos”, esa es la única intención, dijo, en donde los -vulnerables- hoy, en el CREE, brillaron por su ausencia.





