PRD II. La historia

Imagen: ACG

Morelia/Redacción

Después de que el sistema se cayó el 6 de julio de 1988, el fraude en contra del candidato Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano se había consumado. Las movilizaciones fueron masivas y el Frente Democrático Nacional llamó a la sociedad a integrarse en un nuevo partido, el Partido de la Revolución Democrática, que se fundaría formalmente el 5 de mayo de 1989, con Cuauhtémoc Cárdenas como su presidente. Vale la pena recordar que el Partido Mexicano Socialista (PMS), cedió su registro para que esto fuera posible.
En el PRD convergieron ex priistas, socialistas, ex guerrilleros, militante sin filiación… La forma de organizar las tareas partidistas fue a través de los comités de bases, pero al mismo tiempo se establecieron las corrientes que, en teoría, deberían ser de pensamiento, pero todo se quedó en buenas intenciones. Estos grupos se volcaron en una lucha por el control del partido. Lo irónico es que hubo alrededor de 700 militantes que fueron asesinados por las autoridades, tanto locales como federales.
En ese contexto, Michoacán se estableció como su mayor zona de influencia, al grado que en 1992 el candidato a la gubernatura del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Eduardo Villaseñor, ganó solo gracias a un fraude en contra del perredista Cristóbal Arias, quien, años más tarde, volvió a competir.
El 1 de enero de 1994, la aparición pública del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), encarnó el último levantamiento armado del siglo pasado, sus características visionarias sobre cómo entender que la guerra ideológica y de la información es lo mismo les permitió sobrevivir hasta nuestros tiempos. No obstante, la relación del grupo guerrillero con la izquierda tradicional siempre fue ríspida porque han buscado la hegemonía de un proyecto político sobre otro, así como el monopolio de los sectores progresistas. En la campaña presidencial de aquel año, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano sufrió las consecuencias: uno de sus hombres cercanos, Pedro Etienne Llano, reconoció que cuando el abanderado perredista proponía dialogar con los subversivos, esto se reflejaba de manera negativa en las encuestas, donde descendían ocho puntos en promedio. Terminaron desplomándose. La estrategia del miedo, promovida desde el PRI, impuso a Ernesto Zedillo Ponce de León en la presidencia de la República.
Tres años más tarde, el 6 de julio de 1997, el PRI perdió la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados y salió derrotado en la capital del país. Al concluir la jornada electoral, Cárdenas Solórzano, el virtual primer Jefe de Gobierno del Distrito Federal, arribó al Zócalo donde se reunió con unos ciudadanos que, por primera vez, ejercieron plenamente su derecho a elegir a sus gobernantes. Quedaron atrás las marchas y plantones para exigir el respeto al voto. Los perredistas se llevaron un carro casi completo, la asamblea legislativa.
Entonces Cárdenas Solórzano se presentó por tercera ocasión como candidato presidencial y, según su círculo más cercano, lo que más le afectó fue la lucha interna por la dirigencia nacional del PRD entre Jesús Ortega de Nueva Izquierda (NI) y Amalia García de Foro Nuevo Sol (FNS). Tal situación terminó desgastando a Cárdenas, además de que no supo cómo combatir la mercadotecnia del panista Vicente Fox, quien salió triunfador.
Fue en ese momento cuando Andrés Manuel López Obrador, quien ganó la Ciudad de México, inició su campaña rumbo a Los Pinos. Llegado el momento, margino a Cárdenas Solórzano, quien quería ser de nuevo candidato presidencial en el 2006.
López Obrador se quedó muy cerca de triunfar, y acusó al panista y entonces presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, de haber hecho un fraude.
El 30 de julio de 2006, frente a una Plaza de la Constitución pintada de amarillo, López Obrador dijo: “escuchen bien, amigas y amigos, lo que les voy a decir, quiero una respuesta de ustedes, sincera.
Les propongo que nos quedemos aquí, en asamblea permanente (…) que permanezcamos aquí, día y noche, hasta que se cuenten los votos y tengamos un presidente electo con la legalidad mínima que nos merecemos los mexicanos. Les aseguro que no será en vano nuestro esfuerzo y sacrificio”, señaló ese día al prometer que el bloqueo sería hasta que el Tribunal Electoral calificara los comicios
A mano alzada, sus simpatizantes votaron por el “sí” al plantón, que se prolongó por 48 días.
Seis años después, López Obrador se presentó de nuevo como candidato presidencial y esta vez fue derrotado por Enrique Peña Nieto. La tensión al interior del PRD aumentó, ya que la Nueva Izquierda firmó el Pacto Por México que propuso el Gobierno Federal, y también fue avalado por el Partido Acción Nacional. En Noviembre del 2014, el fundador del PRD, Cárdenas Solórzano presento su renuncia.
Fue entonces que López Obrador formó el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), que en muy pocos años ha logrado debilitar al perredismo que vive uno de sus peores momentos. El presidente estatal de Michoacán del PRD, Carlos Torres Piña, aceptó que su partido cuenta con el 6 por ciento de la intención del voto.