«Gracias, Padre Solalinde…»

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Morelia/Redacción

En una llamada grabada del Dr. José Manuel Mireles Valverde con su hermana Virginia, desde el centro penal en Nayarit:

«Tepic, Nayarit, 17 de marzo del 2007,  mando mensaje para mi querido y respetable amigo, el Padre Alejandro Solalinde, por su reciente nominación para recibir el premio Nobel por la defensa a los derechos humanos y a la migración;Padre Alejandro, siempre has sido un hombre luchador social, que has motivado con tu ejemplo a muchos otros líderes, me cuento entre ellos, en contra de las injusticias  y en la búsqueda permanente del respeto absoluto e irrestricto a los derechos civiles y humanos de nuestros semejantes, tanto de nuestros connacionales, como de los hermanos y hermanas migrantes, provenientes del centro y Sudamérica, estamos conscientes que la honorable comisión encargada de la entrega de esta presea siempre toman en cuenta los grandes hombres y mujeres que por todo el orden,  han hecho sus aportaciones, en todos los niveles, al buen desarrollo de la humanidad, pero sobre todo, a aquellos que se entregan con alma, vida y corazón para la defensa de los derechos humanos de todos los demás, sin importar los credos políticos y religiosos y lo más importante, sin importar las fronteras. Padre Alejandro, por este conducto, le reitero todos mis respetos y admiración por esta nominación, en tanto pueda hacerlo personalmente, pues aún confío plenamente en nuestra Constitución y sus leyes y tengo toda mi fe puesta en Dios en que muy pronto se nos hará justicia. Felicidades, Padre y que Dios los bendiga ahora y siempre.

«A mi querido hermano y tocayo, Manuel Antúnez, por este conducto le reitero mis respetos y mi agradecimiento por todo lo que ha estado haciendo por mí, me siento un poco desesperado, pues son variadas ocasiones en que he tenido su visita, y me trae el más grande de los ánimos que toda persona privada en mi libertad puede necesitar, ver la forma en que mi querido amigo, Manuel Antúnez, sigue insistiendo y es persistente en la lucha que personalmente o colectivamente con su grupo de amigos, están haciendo para hacer realidad mi liberación. Quiero decirle que confío plenamente en él y en todo la esfuerzo que está haciendo para lograr este objetivo; gracias tocayo, y mis respetos.»

Además, Mireles agradeció y saludó a Ignacio Mendoza, a «su hermano», Pablo Alarcón, y les confirmó el haber recibido sus mensajes, «el mensaje que me mandan todos mis hermanos que, conjuntamente, están buscando una salida honrosa y adecuada a mi difícil situación». Finalmente, ofreció una disculpa para los más de veinte luchadores sociales a quienes les han negado la entrada, y afirmó que «son las reglas de la situación en que me mantienen».