Crónica: Un ´pirinda’ de la política

Foto: Enrique Castro

Morelia/ Héctor Tenorio

Wilberth Rosas Moge, encargado del Jefatura de la tenencia de Santa María,  tiene una gran capacidad de lograr que la atención se ponga en él.  Es un  político  hecho a la antigua donde la palabra loes todo.  El ex funcionario en la administración de Lázaro Cárdenas Batel  determina que la entrevista tenga un contexto histórico de la región que hoy representa. Raro en un político que sabe de historia, porque implica que  lee  libros.

Él explicó que Santa María tiene una historia importante en el proceso en el proceso de repoblamiento del en el valle de Guayangareo y  una gran raíz precolombina. “Esto fue determinante para que recuperara su estatuto jurídico de tenencia, actualmente tiene 150 mil habitantes distribuidos en 150 colonias“.

Mientras esperamos que traigan el desayuno,  Rosa Monge hace una reflexión que va del presente al pasado. Dice sentirse  orgulloso de que el gobernador  Silvano Aureole Conejo  visitara la tenencia el 6 de  marzo.

El evento tuvo  una gran repercusión porque se dio en medio de una pelea entre el mandatario y  el presidente municipal Alfonso Martínez Alcázar quien se niega  implementar el Mando Único.

Sin embargo, el ex  funcionario no quiere quedar en medio de conflicto. “No quiero ser como un Pirinda de la política”. Justifica  su comentario. “Los  Pirinda era conocidos como los del medio  tenía una función de escudo frente a los mesoamericanos y gracia esto el Imperio Purépecha les permitieron quedarse en esta tierras.”

El perredista vuelve al presente.  Considera urgente que el tema de la seguridad se ponga de acuerdo  ambos políticos ya que  los asaltos con violencia han ido aumentado en la tenencia de Santa María.

Samuel Ponce  describe a la perfección a  Rosas Moge. “Él es un encargado del Jefatura de la tenencia atípico, un político grillo y esos provoca que las cosas  cobren otra dimensión”.  Al entrevistado le incomoda el término grillo pero le imposible negarlo.

El desayuno es servido, la entrevista se interrumpe un instante.

 Para Wilberth Rosas  la historia de Santa María ha influido en Morelia y esto todavía no se reconoce. Su mayor preocupación  o por lo menos la frase que más repite  es que existe  el peligro de que se rompa el tejido social.

Cuando se recomenzamos la charla, Enrique Castro le pregunta sobre cómo lograr amalgamar un proyecto donde existen tres Santa María: La rica, la clase media y la muy pobre.

El ex funcionario   parece apostarle a lograrlo  por medio de la cultural y  por medio del deporte. El problema es que la tenencia no cuenta con  infraestructura en estas dos áreas. A lo que se añade que  su cargo es honorifico y  no tiene recursos propios. Es su esposa quien lo ayuda, es un político a la antigua, confía en su talento y en su visión de que  la tenencia es el único lugar donde puede extenderse el desarrollo turístico de Morelia.

El desayuno concluye y él nos acompaña  a la salida,  donde el cielo nos anuncia que  una fuerte tormenta llegará.