Cuitzeo/Héctor Tenorio
Lo que sucede en lago de Cuitzeo solo puede calificarse como una crisis ecológica y sanitaria, misma que se había presentado en 1997, 1998 y 2000, pero en menor proporción. El lago cubre un área de 4026 km² y aproximadamente el 30 por ciento se encuentra seco por diversas causas. Entre las razones se encuentran la deforestación, la sobreexplotación de recursos naturales y un déficit de las plantas de tratamiento del agua que desemboca en el lago.
La población denuncia que las autoridades municipales de Cuitzeo, Juan Mascote Sesento, y de Huandacareo, Humberto González Villagómez, no han prestado la suficiente atención al problema y solo reparten cubre bocas. Los afectados piden que el gobernador Silvano Aureoles Conejo se haga presente y proponga una solución.
La crisis irá agudizándose y podría terminar enfrentando a los pobladores de Huandacareo contra los de Cuitzeo; los primeros quieren que se abran las compuertas y cesen las tolvaneras; los segundos defienden lo que queda de lago. Ambos municipios sufren los estragos de esta crisis ecologista y sanitaria, y las consultas al médico han aumentado.
Las borrascas de salitre que se levantan a gran altura los tienen asolados, sus casas están llenas del mismo, cuando está la tormenta no pueden cocinar, ni salir a la calle, obligándolos a hacer dos comidas. Han perdido la esperanza de que el lago se vuelva a llenar.
En cambio, las autoridades consideran posible que el lago de Cuitzeo vuelva a tener vida, siempre y cuando se emprendan acciones como reforestación, creación de plantas de tratamiento de aguas residuales, promoción de la cultura ambiental y diversificación de las actividades económicas de los pescadores, a través del curtido de la piel de pescado.
De hacerlo, el lago se podría recuperar en unos cinco años. Sin embargo, no se ve a ninguna autoridad en el momento que está la tormenta de salitre, que empieza a las 8 de la mañana y concluye a las tres de la tarde.
La fauna empieza a sufrir la falta de agua, los habitantes de Capacho, Huandacareo, afirman que los animales no se han enfermado, pero no se confían. Reynaldo Tena afirma que el lago está envenenado, porque ahí se descarga el drenaje de la población, “este polvo está contaminado es dañino, las personas se están enfermando, está horrible aquí”.
El presidente de Huandacareo no hace nada; lo que pasa aquí es algo serio, hay que ver qué se hará, si se abren las compuertas del lago de Cuitzeo para que llegue el agua y remoje la tierra “pero la población de Cuitzeo se niega a hacerlo, porque dicen que se morirían los peces”.
Su vecino, Crescencio Güero Mortis, dice que ha empezado a sentirse mal de salud, “procuramos no salir, recuerdo que esto mismo pasó el 12 de diciembre del 2000; estuvo muy grave. Pero antes era peor, porque las casas eran de teja”.
La situación empeora con la población que se encuentra a unos metros del lago. Amado Díaz Cisneros confesó que uno se ahoga de tanto salitre que respira, “a las 8 de la mañana empezó; llevamos dos días seguidos, hoy hicimos una sola comida. La solución es que abran las compuertas de la carretera”.
La crisis ambiental está afectando a los balnearios de la región. trabaja en uno de ellos, en el Vista Bella, le pide al gobernador que venga a ver el desastre ecológico, “en los balnearios la estamos pasando mal, las albercas se llenan de agua y el turismo ha disminuido”.


