Morelia/ Héctor Tenorio
La celebración del Día del Ejército, en que se festejó el 104 aniversario del Ejército Mexicano, fue gris y aburrida.
El ambiente que se generó entre los periodistas fue negativo, primero los invitaron a desayunar y luego no los dejaron terminar.
Y el evento dio inicio y como es una costumbre, no se permitió ninguna entrevista hasta el final del mismo.
En los mensajes de los militares se pueden concluir que hay satisfacción de su contribución al desarrollo y la paz en el país y de que, desde el 2015, no han recibido una observación por parte de los Derechos Humanos.
Entonces inició el desayuno para los militares y los funcionarios. Todos los meseros corrieron de un lado a otro, en tanto que la prensa está estresada y de mal humor.
El presídium lo encabezo José Francisco Morales Cázares, general de Brigada Diplomado de Estado Mayor general, a su lado estaba el diputado local Pascual Sígala Páez, cruzan un par de palabras, el legislador no está de humor, tampoco dialoga con Alfonso Martínez Alcázar, presidente Municipal de Morelia, quien sí lo hace con el procurador del estado, José Martí Castro, sobre la violencia que se está viviendo en Morelia, hay tensión.
En cambio, Adrián López Solís, secretario de Gobierno, se le ve despreocupado y entabla una larga charla con Marco Antonio Flores Negrete, Magistrado Presidente del Poder Judicial. No paran de hablar.
Entre los invitados se cuenta con la presencia de las esposas de los militares, a ellas se le ve más relajadas, escuchan con atención a los mariachis que tocan “Caminos de Michoacán”, no paran de tocar y no lo hacen mal.
A lo lejos alcanzo a ver al ex gobernador Genovevo Figueroa Zamudio, quien luce tranquilo, habla con los demás comensales. Pone mucha atención cuando exhiben un video sobre México: las imágenes son de la virgen de Guadalupe y de las playas, son imágenes de distintas partes del país.
Al terminar, en el sonido se escucha el himno nacional; como si tuviera un resorte, el hombre de verde se levanta. Se sienten orgullos estos militares que hoy dejaron las armas como si no existiera la guerra que se inició hace diez años contra el crimen organizado.
Cantan como si nada el himno nacional. Se oye la voz en off que da por concluido el Día del Ejército, los medios de comunicación se apresura a tomar posición y entrevistar a Adrián López Solís, secretario de Gobierno.
Él se hace del rogar no quiere bajar del presídium, sabe que le preguntarán de la inseguridad, al final lo hace y reconoce que las cosas no van bien.
Cerca de él está Alfonso Martínez Alcázar, presidente Municipal de Morelia, quien es entrevistado sobre el mismo tema: la inseguridad que reina en la capital del estado; el edil responsabiliza de manera indirecta al procurador del estado, “¿de qué sirve que agarre a un criminal, si lo van a soltar?”.
Todos se han ido, solo quedan unos cuántos militares que hacen formación y esperan las órdenes para salir al campo de batalla que, hoy por lo menos, tuvo un receso.





