Morelia/Redacción
En entrevista con Quadratín, la diputada panista, Luis María Cocoa Calderón, aplaudió la decisión del gobernador del estado, Silvano Aureoles Conejo, de investigar a diez ex funcionarios por supuesto desvío de fondos del erario público.
Añadió que deben ser «muy cuidadosos» para garantizar el respeto y apego a la ley en estos casos, donde también se encuentran involucrados dos ex gobernadores del estado, Fausto Vallejo y Salvador Jara, aunque advirtió que la Contraloría de Michoacán no puede ser «omisa» ante los períodos 2002-2008 y 2008-2012, administraciones de Lázaro Cárdenas y Leonel Godoy, respectivamente.
Actualmente, Michoacán tiene una deuda pública de 30 mil millones de pesos, producto de este desfalco y desvío. Al respecto, la panista comentó: «La Contraloría sería omisa si no regresa por lo menos hasta el año 2002, porque fue en ese periodo en que la Deuda Pública comenzó a crecer exponencialmente, y el gobernador Lázaro Cárdenas Batel la disfrazó con nombres técnicos que abonaron a la opacidad, y no dejaba claro en qué se habían ejecutado los recursos; seguramente ahora se están tomando estos primeros datos, pero se tendrá que mirar más atrás”.
Entre los gobiernos del PRD y los atropellados tres años del PRI con Fausto, los partidos se han pasado «la bolita» de culpabilidad; el PRI por su parte argumenta que fue en el gobierno de Cárdenas cuando se adquirió una deuda por 1 mil 500 millones de pesos, más tarde, en el mismo gobierno, por otro 1 mil 500 millones y finalmente, en 2008, por 3 mil 500 millones de pesos. Al finalizar el gobierno de Cárdenas, Michoacán tenía una deuda por 6 mil 500 millones de pesos.
En su gobierno y de acuerdo a los archivos del Poder Legislativo, en la revisión de la Cuenta Pública de 2007, evidenciaron más de 300 observaciones financieras y de obra pública pendientes por comprobar, y alrededor de 2 mil 800 millones de pesos sin definir en cuentas municipales.
Asimismo, en la revisión del 2008, época de Godoy, se mostraron 661 observaciones de asuntos pendientes, y un subejercicio por 731 millones de pesos. Al llegar el PRI al poder, el estado tenía una deuda de 28.3 millones de pesos, que Godoy justificó con la construcción de una presa, caminos y nueve hospitales, entre otras obras de infraestructura.
Al finalizar el año 2014, las administraciones de Fausto Vallejo y Jesús Reyna mostraron un total de 206 observaciones y 76 recomendaciones a la Cuenta Pública. Sin embargo, es la cuenta de Salvador Jara, con 9 mil 203 señalamientos de inconsistencias ilícitas, la más escandalosa y preocupante.
Con información de quadratin.com.mx





