Morelia/Redacción
Llego antes de la cita, acompañado por un pequeño séquito. Tranquilo, con paso lerdo. Y, antes de adecuar tiempos, dio una atropellada entrevista.
Alberto Suárez Inda arribó a Casa de Gobierno, y habló de su retiro, como Obispo, como Arzobispo, y su permanencia como Cardenal, de no querer dejar la capital michoacana.
Dijo que se iba, porque sus fuerzas no dan para tanto, «para no repetir como disco rayado».
Reconoció que tenía que dedicarse sólo a sus funciones de Cardenal y dar paso, dejar el lugar, a la creatividad, a la frescura, para afrontar los problemas de la Arquidiócesis.





