Morelia/Sandra Soraya Castro
Desde el primer trimestre del año, el Ayuntamiento de Morelia anunció su intención de aplicar en la capital del estado un sistema de fotomultas que permitiera el control vehicular mediante videos y medidores de velocidad automáticos colocados en puntos estratégicos.
La medida que se calculaba generaría ingresos de al menos 80 millones de pesos a las arcas municipales seria concesionado a una empresa particular mediante licitación pública y pruebas físicas aplicadas.
Desde un inicio las empresas Autotraffic e Inteltrafico mostraron su interés por ser las controladoras de las fotoinfracciones.
En mayo pasado ambas empresas realizaron pruebas sobre el libramiento logrando resultados que sirvieron a las autoridades municipales para argumentar la necesidad de regular la velocidad imprimida por los automovilistas.
En una hora de monitoreo, de un total de 580 automovilistas que circularon por el Periférico Paseo de la Republica en Morelia pudieron haber sido multados de estar vigente el programa
En este sentido se especificó que en 60 minutos circularon por el Periférico Paseo de la Republica un total de mil 800 vehículos, de los cuales 580 no respetaron el límite de velocidad permitido que es de 60 kilómetros por hora.
De no haber sido una prueba todos estos automovilistas habrían recibido una multa por circular a exceso velocidad.
La idea original era que las fotomultas fueran aplicadas a partir del mes de julio, sin embargo el rechazo mostrado sobre todo por el sector del autotransporte público de pasajeros freno su aplicación.
Partidos políticos se sumaron al rechazo de la iniciativa del gobierno independiente argumentando incluso violaciones a los derechos humanos.
Tomas del edificio de Palacio Municipal, manifestaciones y marchas fueron algunas de las acciones que diversos sectores emprendieron contra este método de aplicar la ley de tránsito.





