Morelia/Redacción
Fidel Castro, el fallecido a los 90 años, sobrevivió a más de 600 intentos de asesinato por parte de la Central de Inteligencia Americana CIA, reveló Fabían Escalante, el encargado de su protección durante la mayor parte de su mandato en La Habana, Cuba.
El ex jefe del servivicio cubano, y Luis Baéz, autor de varios libros sobre Fidel Castro, señalan que los intentos frustrados de asesinarlo, fueron muiltiples en todos los gobiernos estadounidesnses, desde Eisenhower hasta Bill Clinton, pasando por John F. Kennedy, Johnson, Richard Nixon, Jimmy Carter, Ronald Reagan o Bush (padre).
Fabián Escalante, escribió un libro en el que detalla 634 maneras en que intentaron matarlo, donde narra los métodos usados que vana desde rifles de alta potencia hasta pastillas envenenadas, pasando por bolígrafos tóxicos y contratación de personajes del bajo mundo. Esos fueron algunos de los métodos que contempló Estados Unidos para deshacerse de Fidel Castro, el líder de la revolución que acaba de morir en Cuba.
Durante décadas, los intentos de asesinato al líder cubano fueron objeto de innumerables análisis y especulaciones, hechos difíciles de comprobar que sin embargo sirvieron para agrandar su perfil y exacerbar las diferencias entre la isla y Washington.
Además de planes generales para acabar con el régimen cubano como la fracasada invasión de Bahía de Cochinos en 1961, la CIA ideó varios complots para deshacerse de Castro, según sostiene Luis Báez en su libro ‘El mérito es estar vivo’, de 2005.
Sobre todo en los convulsos primeros años de la revolución abundaban los planes para matarlo. Entre ellos estaban algunos para liquidarlo con un disparo de bazuca cuando daba un discurso en la escalinata de la Universidad de La Habana en 1963, según Báez, o en el estadio Latinoamericano ese mismo año o en 1964 durante partidos de béisbol, un deporte al que Castro era gran aficionado.
También tramas curiosas sobre presuntos intentos de matar al cubano han entrado en los libros de historia. Éstas son cuatro de las versiones más sonadas:
La amante despechada
La alemana Marita Lorenz se convirtió en 1959 a sus 19 años en amante de Fidel Castro y fue reclutada por la CIA tras el final tortuoso de esa relación, según cuenta ella misma en su autobiografía de 2001 “Lieber Fidel – Mein Leben, meine Liebe, mein Verrat” (Querido Fidel: Mi vida, mi amor, mi traición). Lorenz narra cómo la agencia le dio dos cápsulas mortales para envenenar a Castro en un previsto reencuentro en La Habana, aunque ella desiste del plan a último minuto y tira las cápsulas en un retrete.
El habano explosivo
El diario ‘Saturday Evening Post’ reportó en 1967 que la CIA había barajado en 1960 un intento de asesinar a Castro durante una visita a la ONU haciéndole fumar un habano, una de las grandes pasiones de Castro en aquella época, cargado con un potente explosivo. La CIA nunca confirmó la existencia de la trama. Varios medios norteamericanos dieron sin embargo por cierta la versión sobre el plan nunca ejecutado.
El traje de buzo envenenado
Según un informe del Comité Church, el plan fue orquestado mientras el abogado neoyorquino James Donovan negociaba con Fidel Castro la liberación de los prisioneros de la frustrada invasión de Bahía de Cochinos en 1961. Donovan debía regalar al líder cubano un traje de buceo, otra de las aficiones de Castro, contaminado con bacterias y esporas que debían causarle una grave enfermedad cutánea. El plan se abortó debido a que Donovan le regaló antes a Castro un traje de neopreno convencional por iniciativa propia.
El caracol bomba
El plan de los años 60, también mencionado por el Comité Church, preveía la fabricación de un “caracol de mar bomba” que debía ser colocado en el lecho marino en uno de los lugares donde Castro solía bucear. La concha portaría un explosivo capaz de matar al líder cubano. La CIA descartó el plan porque no encontraron viable colocar el explosivo en el lugar indicado.





