Crónica, compras de “pánico”

Especial

Morelia/Redacción

Carritos de súper mercado llenos, largas filas en bancos y grandes negocios, tráfico vehicular cargado y pequeños negocios semivacíos fue el resultado a media tarde del tercer día del llamado Buen Fin en Morelia.

Consumidores llenaban sus carritos con refrigeradores, lavadoras o estufas, sin embargo lo más notorio eran pantallas de televisión, celulares y estéreos.

Esas imágenes que simulan compras de pánico, solo eran visibles en plazas comerciales donde las transnacionales abundan, y donde se ofertan los productos con “hasta 50%” de descuento, y muchas mensualidades sin intereses.

Ya para el final de este tercer día (falta un cuarto) en el departamento de electrónicos de una tienda departamental “gringa” ya solo había televisiones de gama alta, ya que las otras—las baratas—ya habían sido vendidas en su totalidad.

En las cercanías del Centro histórico—o histérico—el tráfico era muy cargado y casi a vuelta de rueda; gracias al Desfile deportivo por el aniversario de la Revolución Mexicana y también la gente que acudía a los negocios a checar las ofertas.

Sin embargo se encontraban con descuentos pequeños que iban desde el 5% hasta el 15% y no más. Medianas empresas de zapatos y ropa lucían con gente en sus anaqueles ya que estos establecimientos si aceptan tarjetas bancarias y para ciertos usuarios “solo así podemos pagar”.

Los pequeños establecimientos de ropa y comida esto del “buen Fin” no existe, no cuentan con la capacidad para hacer descuentos u ofrecer mensualidades, según cuentan y platican, otros optaron por cerrar temprano el domingo que según las autoridades es el fin de semana más barato del año.