Morelia/Redacción
En el diario Cambio de Michoacán, en la columna La Conspiración, se relata como figuras perredistas echaron para atrás un ejercicio democrático entre alcaldes de su partido político para elegir a su dirigente e imponer a uno de sus alfiles, he aquí la historia:
PRD, golpe de estado
No solo no tiene corriente partidista, sino que a la mala no arribó a la dirigencia de ediles perredistas del estado y por si fuera poco no puede pedir licencia a la alcaldía porque amagan con una rebelión en su municipio.
Se trata de quien fuera el diputado local sorpresa en la pasada legislatura michoacana, el hoy presidente municipal de Huetamo, Elías Ibarra Torres, pues fue uno de los más serios y productivos congresistas.
El que también ha sido invitado por el gobernador Silvano Aureoles Conejo a formar parte de su Gabinete, en el área de salud, a pesar de ganar con votos el liderazgo de los alcaldes del PRD en la entidad tuvo que dimitir al mismo.
En especial dos diputados locales (Juan Pablo Puebla y Nalley Julieta Pedraza) y dos miembros de la dirigencia del PRD Michoacán (Bárbara Ramírez y Apolinar Josafat) echaron abajo su triunfo.
Él había logrado 18 de los 31 votos de los ediles presentes el día de la elección, contra 13 del alcalde de Pastor Ortíz; a la reunión mencionada estuvieron ausentes 18 de sus compañeros gobernantes.
El motivo del golpe de estado en contra de Elías Ibarra, simple y llanamente que no pertenecía a ninguna corriente partidista, pues había renunciado precisamente a la que pertenecen sus impugnadores.
Cierto, ahora hay un dirigente de presidentes municipales del PRD en la entidad impuesto, cuyo perfil está muy por debajo de quien le ganó en las urnas ese cargo.





