El nuevo arzobispo no viene a gobernar, sino a servir, señaló Suarez Inda al ratificar a los medios la determinación de la Santa Sede que se dio a conocer ayer, donde se informó que su sucesor será el obispo Carlos Garfias Merlos.
“El señor arzobispo no viene a gobernar Michoacán, sino a encaminar a la pastoral, pero se enfrentará a una realidad difícil, no se ha puesto a la persona en el centro, nos ha faltado una verdadera educación, ese es el verdadero problema”, dijo.
Suarez Inda describió a su sucesor como un hombre al servicio de Dios y su Iglesia, sensible, y que ha sido un factor fundamental en el proceso de reconciliación y pacificación de Guerrero.





