Morelia/Sandra Soraya Castro
El 1 de octubre del 2015, Silvano Aureoles tomo posesión como gobernador del estado de Michoacán.
En este marco se comprometió por devolver al estado la seguridad y tranquilidad pérdidas durante los últimos años
“Asumiré la responsabilidad de la seguridad del Estado.
¡No me lavaré las manos diciendo que son temas que competen a la federación!.
Si bien nos apegaremos al plan nacional de seguridad, como gobernador ES MI OBLIGACIÓN Y MI CONVICCIÓN DEVOLVER LA TRANQUILIDAD Y LA PAZ A LAS MILLONES DE MUJERES Y HOMBRES QUE HABITAN ESTA PRODIGIOSA TIERRA, Y HARÉ LO QUE SEA NECESARIO PARA LOGRARLO!” fue parte de su discurso ese día.
Ya durante su campaña, el ahora mandatario estatal comprometió trabajar de manera prioritaria en Morelia, Uruapan y Lázaro Cárdenas para convertirlos en el lapso de un año en tres de las ciudades más seguras del país.
A un año del compromiso, Morelia y Lázaro Cárdenas continúan registrando delitos de alto impacto como homicidios dolosos.
Además de que delitos del fuero común como el robo y asalto se mantienen con índices aun preocupantes.
El pasado 15 de septiembre durante la entrega de su Primer Informe de Gobierno al Congreso local, el gobernador puso sobre la mesa su disposición de volver a Palacio Legislativo las veces que los diputados consideraran necesarias para hablar y dialogar sobre los puntos de mayor interés.
En este contexto la bancada del PRI se pronunció sobre el particular y le tomó la palabra para iniciar gestiones y pedirle su presencia para hablar sobre la situación que guarda la seguridad en el estado.
Como dato adicional es importante mencionar que un sobrino del legislador priista, Wilfrido Lázaro resulto lesionado durante los enfrentamientos que tuvieron lugar en Morelia la madrugada del pasado 21 de septiembre.





